viernes, 9 de agosto de 2013

Campaña por Valenburgo

    Maese Fatelux ya les ha puesto sobre aviso de nuestro reciente redescubrimiento del Warhammer Fantasy. Estamos poniendo en marcha una maquinaria a la que la 8ª edición ha puesto grasa de nuevo, gracias a la mayor simplicidad que aporta, al menos desde el punto de vista del que lo jugó hace ya unas cuantas ediciones.

Ignatius y Zarkov han acogido esta llamada a las armas con gran entusiasmo, y hemos visto que estabamos perfectamente pertrechados para volver a comenzar, ya que nuestro afán coleccionista tan solo quedó adormilado. Disponemos de diversos ejércitos entre todos nosotros, a saber:

Ignatius: Altos Elfos
Zarkov: Condes Vampiro y Reyes Funerarios de Khemri.
Fatelux: Orcos y Goblins, Imperio y Hombres Lagarto
Bruendar: Reinos Ogros, Guerreros del Caos y Enanos

Y, dada la cantidad de bandos disponible, ¿qué mejor para empezar que una Campaña? No fué difícil hacer un mapa en el que poner en situación a todos los bandos y así nació la Marca de Valenburgo.




Fundamentalmente, la campaña es de caracter narrativo, cambiando con el devenir de los resultados de las partidas. De momento, me limito a inspirarme en los mismos para escribir una suerte de textos de ambientación a través del grupo de Whatsapp denominado "Wargamers", en el que participamos para contarnos temas de pintura, y compartir las fotos, turno a turno, cuando hay partida. Decir que este sistema mantiene a Fatelux como un participante más, pese a la distancia. A su regreso creo que el monazo podrá ser de dimensiones catastróficas...

A continuación, reproduzco como ha ha ido evolucionando la Campaña por Valenburgo desde sus comienzos...

La guerra se extiende por el Viejo Mundo. El incansable empuje de las fuerzas al servicio de los Dioses del Caos mantiene en jaque al Imperio, que libra sin cesar su cruzada contra los impíos. Pero muchas otras fuerzas pugnan por la supremacía sobre las demás.

La Marca de Valenburgo no es ajena a estos acontecimientos y un leve equilibrio mantiene las tensiones existentes.
Pero el Emperador ha llamado a sus hombres de armas a reforzar las fronteras y, tras la leva, la ciudadela queda con tan solo una pequeña guarnición. Es el momento en el que la herejía toma las calles y las fuerzas ocultan revelan su verdadero rostro. Pronto, Valenburgo cae ante las fuerzas oscuras, sumiendo el dominio de la Marca en un ambiente de incertidumbre...

Los Altos Elfos mantienen el dominio de las islas del Norte, salvaguargando las rutas a Ulthuan de los corsarios y demás amenazas y pronto reciben la última nota de auxilio de los imperiales, acudiendo a tratados mohosos de colaboración y negociados. Perder el contacto con el continente no preocupa a los nobles élficos, pero la extensión de las fuerzas caóticas no puede ser tolerado. Los Elfos pues se disponen a desembarcar en Port Valen, enclave portuario desde donde preparar su vanguardia.

Ante la caída de Valenburgo, los nobles afincados en Port Valen, poco hacen ya para ocultar su naturaleza ultraterrena. En una sola noche, nigromantes y vampiros, toman las calles de Port Valen y convierten en huestes de no muertos a sus habitantes. La emboscada a la vanguardia élfica está servida, que poco sospechan de esta oscura bienvenida...

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Fué la primera batalla oficial, tras los necesarios tutoriales. Ignatius y Zarkov se enfrentaban en igualdad de condiciones, dado que eran ellos los más novatos, asistiendo yo mismo como "árbitro". Una batalla muy disputada, en la que la escenografía cobró especial protagonismo, al desplegarla muy condensada en el centro de la mesa.
Finalmente, los Altos Elfos salieron airosos, pero los Condes batallaron muy dignamente.
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Explusados de Port Valen, los Condes Vampiro huyen hacia las montañas, a su oculto refugio en las ruinas de Rocatemida. Pero los vigilantes exploradores Enanos alertan al Rey Bajo la Montaña de este movimiento.
Los Enanos de Karak Irgol, viven recluidos bajo la montaña, sin intención de participar en los acontecimientos de la Marca, pero no están dispuestos a que las huestes vampíricas retomen el enclave y disponen una férrea oposición.
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No tenía intención de jugar con mi ejército Enano, el primero que empecé a coleccionar y con el que jugué partidas míticas contra Fatelux. Sin embargo, han perdido mi interés (de momento), pero espoleado por Zarkov, decidimos ver que tal se desenvolvían en este 8ª edición.
Aunque la batalla transcurría muy bien para los Vampiros, en un turno desicivo, los Enanos aniquilaron a sus dos personajes principales, entre ellos el Nigromante, fruto de unas cargas muy afortunadas. Al final de dicha partida, sentenciamos que fué este hecho el único que podría haberse dado para que se saldara con victoria enanil y no vampirica.
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Los Altos Elfos marchan triunfales hacia Valenburgo, con la firme intención de retomar la ciudad caída. Pero las huestes caóticas acechan en el camino, prestos a detener el inminente asedio. ¿Podrán las fuerzas del Caos detenerlos y empezar la contra ofensiva o se verán obligados a mantener un largo asedio?
Los Dioses Oscuros observan...
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En esta batalla, me propuse hacer pruebas con las fuerzas que dispongo del Caos, que no son muchas, la verdad. Pero principalmente, era el momento elegido para probar el Príncipe Demonio, de lo cual tenía muchas ganas desde que me lo regalara Fatelux y el Templete del caos que me regaló mi mujer inesperadamente en mi cumpleeaños (que lujo de regalazos!).
Sin embargo, aunque la prueba fué interesante, se saldó con una aniquilación total por parte de los Altos Elfos, que jugaron unas fases de Magia y Disparo demoledoras.
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 Las fuerzas del Caos se dividen. Es nuestra oportunidad..." susurró el nigromante. Es nuestra ocasión para intentar tomar Valenburgo antes de que los Elfos reagrupen. Quizás una pequeña fuerza pueda abrirse paso hasta la puerta ahora que los siervos del Caos se están recuperando de la derrota.
Mientras, en el campamento ogro en la falda de la montaña, el Déspota ogro observa el humo de la batalla. De pronto, de entre la espesura cercana una figura siniestra se le acerca y le tiende una gran bolsa repleta de tintineantes monedas...
"Habrá mas cuando expulses a los Elfos que asedian la ciudad". Tan pronto como pronuncia estas palabras el ser se disuelve en una nube de moscas pestilentes. El despota mira el oro y de un  grito que retumba montaña abajo, ordena a la horda ponerse en marcha... en dos días de camino desde allí les espera la cena: carne de elfo.
Tras la derrota a las afueras de la ciudad de Valenburgo, las fuerzas del Caos meditaban sobre el curso de acción. Habían sobornado a los Ogros de las montañas para que arremetieran a los elfos y, con suerte, obligarlos a retirarse.

Pero el Gran Hechicero quería tener un plan alternativo para el caso de que los Ogros no cumplieran con su cometido. Convenció al Mariscal Oscuro de la necesidad de enviar una pequeña fuerza para defender las ruinas al oeste, el enclave en el que se afanaba en encontrar law a tiguas reliquias del anciano reino de Khemri.

Poco sospechaba que uno de sus acólitos,  encargado de la supervisión de la excavación, ya había hallado el cetro de Amun-Hotep... y con él,  aquello que no debía ser despertado...
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Y aquí acaba la crónica, de momento...

Si os fijais, las fuerzas del Imperio están ausentes (su Comandante en Afganistán, pintando y reforzando sus levas), pero la Campaña dará un giro radical cuando vuelvan de su campaña por el Emperador. Igualmente pasará con los Orkos y Goblins, que a la chita callando están tomando los caminos, desprotegidos, a la sombra del Baluarte de la Luna Negra. Y los Hombres Lagarto, los cuales han decido tomar venganza retomando la extensión de jungla expoliada por los imperiales en su ansia expansionista de tierras de cultivo.

Más cercano en el tiempo, mientras esperamos impacientes el retorno de Fatelux, quedan pendientes las batallas en la que al fin mis Ogros puedan poner a prueba a los Altos Elfos, invictos de momento.
Y también, poco a poco, van llegando los refuerzos de Condes Vampiro, Khemri y de mi ejército del Caos, muy necesarios para contestar la, de momento, supremacía élfica, dado que Ignatius tiene prácticamente de todo y en cantidad, lo que marca una diferencia notable en la preparación de sus listas.


¡La Campaña por la Marca de Valenburgo está en pleno auge!


Edito: ayer jugamos la partida entre el Caos y Khemri por las Ruinas de la Esfinge, que se saldó con victoria caótica. La campaña se pone interesante, ya que parece que Zarkov, pese a la derrota, ha demostrado ser un rival a tener en cuenta muy seriamente. Miedo da pensar en que sus refuerzos están a punto de llegar a la mesa de juego...






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