jueves, 21 de febrero de 2013

El fichaje del año



Pues sí amigos, no es Messi ni CR7, el fichaje del año es un peque de mes y medio, juguetón y cariñoso. Su nombre de guerra es Mickey, y es así gracias a los peques, que decidieron llamarle así, por una razón ignota, incluso para ellos.



listo, cariñoso y muy inteligente.


El pasado domingo, un día de sol y calor de los que hacía tiempo no teníamos, salieron los niños a jugar a la calle de la urbanización y con ellos las madres respectivas. Aprovechando el buen tiempo y la coyuntura, me metí con el jardín a limpiar, replantar y podar algunas plantas. Mi mujer se fue al Chalet de al lado y una de las vecinas, que tiene dos tiendas de animales en la capital y cría perros, le contó que tenía una nueva camada de Golden Retriever y que los estaba vendiendo, y si sabía de alguien interesado, pues que se lo dijera.


Mi mujer no se pudo contener cuando vio esta carita.




No sé que vió en la expresión de mi mujer, tal vez fue su olfato de criadora y vendedora de perros, pero lo cierto es que poco después volvió a su casa y regresó con un cachorro en los brazos, y se lo dió a mi mujer. Ella volvió a casa con el perro y en cuanto lo vieron los niños y mis suegros que habían llegado para pasar el día, pues pasó lo inevitable, que el perro ya no ha vuelto a salir de casa, que los niños le pusieron de inmediato el nombre y que ya forma parte del clan Fatelux.



Los peques enseguida se han encariñado con él, y viceversa.




Hoy le ponemos la primera vacuna y le compraremos todos los artilugios que necesita, como juguetes, cunita, correa, articulos de aseo y cualquier otra cosa que veamos necesaria.



Cuando vuelva de Afganistán estará hecho un jabato, en seis meses seguro que crece un mogollón.



En las últimas quedadas con el grupo, dos de mis amigos, Darkseid con su Beagle y Bruendar con su Vulpercar(o sea, un mil leches que adoptó) se han hecho fijos de los asaderos, así que en cuanto Mickey esté totalmente vacunado, podrá disfrutar de la compañía de estos amigos.



agotado después de jugar toda la tarde. Me refiero a mi, jajaja.



Me quedan dos meses para adiestrarlo todo lo que pueda y que se acostumbre a mi, y espero que no se nos haga larga la espera para volver a estar juntos y seguir su adiestramiento. Al menos dejo a los míos con un buen y fiel amigo y un buen protector, con lo que me voy más tranquilo.
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