miércoles, 12 de diciembre de 2012

Guerra mundial Z, devorado como un zombi



Fagocitado como un zombi, porque se lee de un tirón.


No soy muy fan de la temática zombie, ni juegos ni libros ni comics, tan sólo la serie de televisión "The Walking Dead" que por cierto, me tiene enganchadísimo. Sin embargo, este libro me tenía intrigado por las buenas críticas y recomendaciones que me habían hecho.


Hace poco vi que Nerull se lo estaba leyendo y le comenté que me lo dejara en cuanto lo leyese, y el miercoles pasado por la noche, me lo prestó y durante el puente lo devoré cual zombi. De lectura amena e intensa, esta novela, casi demasiado realista, te absorbe desde las primeras páginas y te deja con ganas de más cuando cierras su última página.



El autor, que según lo que parece, existe de verdad y no es un seudónimo, como algunos pensaban.
 La novela se divide en varias partes que se dividen entre los comienzos de la epidemia, la expansión de la misma junto al pánico que genera, el momento en el que las naciones comienzan a actuar, la guerra total y el final del libro en forma de despedidas de los entrevistados que contruyen el relato de esa guerra zombie con sus testimonios.

Esta obra conjuga una rara mezcla de horror, humor y un realismo que hace que también sirva como advertencia en caso de una pandemia global y real, sin zombis involucrados. Se nota la ironía y el sarcasmo en cada reflexión, que nos sirve para entender que la obra más allá de lo que simplemente narra.


Tan vez el paciente cero sea Usain Bolt, según los productores de la película, para que corran de este modo.
 En la página 45, en el capítulo de "advertencias", el que hace de reportero entrevista a un cirujano brasileño que se dedicaba a hacer transplantes de órganos. " ...China era el mayor exportador de órganos del mundo. ¿Quién sabe cuantas córneas infectadas, cuantas glándulas pituitarias infectadas...? Madre de dios, ¿quién sabe cuantos riñones infectados metieron en el mercado mundial? ¡Y estamos hablando sólo de órganos! ¿Quiere hablar de los óvulos donados de prisioneras políticas, del esperma, de la sangre? ¿Cree que la inmigración fue la única forma que tuvo la infección para propagarse por el planeta?"
Ahora imaginaos que en vez de hablar de una epidemia zombie hablásemos de un virus mortal para el que no hay cura y que se desconoce su existencia.


En la página 80 del capítulo "culpa" es entrevistado el padre del "Phalanx" la supuesta vacuna para la rabia africana. "La única regla que entendía[de la economía] la aprendía de un profesor de historia en Wharton, no de uno de economía.<>.......Gracias al cielo, no hay cura para la rabia, poruqe una cura sólo la compraría la gente que se creyese infectada. ¡Pero la vacuna es preventiva! ¡La gente no dejará de tomársela mientras tenga miedo de que la enfermedad esté ahí fuera!"

No os recuerda esto a la famosa gripe aviar, la de millones de euros que ganaron las compañías farmacéuticas con este super virus que al final causó unas pocas muertes, muchas menos de las que causa la gripe común todos los años.


Como toque de humor, me pareció muy cachonda la actitud de uno de los entrevistados que al final del libro, en el capítulo "despedidas", comenta lo siguiente; "No me malinterprete, echo de menos algunas cosas del antiguo mundo, sobre todo lo material.... Cogimos prestado un DVD que funciona y unas cuantas pelis de antes de la guerra. Había una escena en la que Lusty Cayon se la estaban tirando tres tíos sobre el capó de un BMW Z4 convertible de color gris perla, y yo sólo podía pensar; <>."

Tras tanta desgracia y horror no está mal encontrar un momento para recuperar el humor, y es algo que los seres humanos tenemos como terapia natural frente a las desgracias.




El año que viene estrenan la película basada en este libro, ya veremos cómo es el resultado, porque el trailer no promete mucho, la verdad.
 En definitiva, una novela de ficción que no se aleja tanto de la realidad como puede parecer a primera vista y que sutilmente critíca y analiza nuestra capacidad y la de nuestros gobiernos frente amenazas globales como la de un virus mortal. Una lectura muy recomendada, ya que es amena, tiene mucho ritmo y la corta extensión de los relatos hace que no tengas suficiente con leer uno.

De este autor sé que existe la guia de la supervivencia zombie, pero no la he leído aún, pero si mantiene el buen nivel de Guerra Mundial Z, seguro que en breve la leeré.

Y vosotros, ¿habéis leído ya este libro? ¿Cual es vuestro favorito de la temática zombie?

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