miércoles, 21 de noviembre de 2012

Lo mínimo que se le pide a un jugador





El viernes pasado íbamos a comenzar la campaña de "Las máscaras de Nyarlahotep" pero el Guardián decidió anular la campaña porque los jugadores no cumplían el mínimo que exigía. ¿Algo radical?  Bueno, todo depende del punto de vista desde el que se analice.

Esta discusión la tuvimos el sábado de la quedada rolero-bloguera, mientras tomábamos copas a altas horas de la madrugada en un pub de la capital. Nerull, Bruendar y yo hablabamos precisamente de eso, del mínimo exigible a un jugador para que una campaña llegue a buen puerto.

Hay que reconocer que el trabajo del DM es muy grande cuando se prepara una campaña con fundamento, y "Las máscaras de Nyarlahotep" es claro ejemplo de ello. Muchas veces, el trabajo de un jugador, no sólo es hacerse el personaje y tratar de sobrevivir a los horrores que convoque el DM sobre él, sino de hacer un trabajo personal tanto en su beneficio como en beneficio del grupo de jugadores en el que se integra.

Por supuesto que no es lo mismo, un trabajo por parte del jugador en una campaña de espada y brujería, que en otra de La llamada de Cthulhu u otro juego de temática diferente.

Lo básico; sin riesgo a equivocarme, un trabajo mínimo que debe hacer un jugador es hacerse el personaje, con o sin la tutela de su DM, dependiendo del grado de conocimiento de las reglas del juego. Esto servirá para conocer mejor el sistema y la mecánica de juego. Por supuesto que leerse las reglas para saber lo que puede o no puede hacer un pj es necesario pero no obligatorio, ya que el DM debe explicar el sistema y si aplicará todas las reglas, sólo unas pocas o algunas reglas de la casa.

Trabajo para el grupo; siempre hay tareas que un jugador puede realizar para aliviar de carga de trabajo a su DM y para colaborar con el grupo de jugadores. Estas tareas pueden ser tan sencillas como llevar el registro de iniciativa en los turnos, una crónica de las aventuras de los personajes, la anotación y reparto del botín, etc.

Trabajo para el propio jugador; este siempre lo he considerado de nota, y es el trabajo que trata sobre el desarrollo del personaje y del impacto que puede ejercer sobre la historia que está tejiendo el DM. Esta parte requiere un alto grado de compromiso, ya que con nuestras acciones y decisiones a largo plazo, podemos hacer que la historia vaya en una dirección o en otra.

Hay otras cosas que puede hacer un jugador que se refiere más al entorno de juego que a la propia partida, como encargarse de la cena, la música, las miniaturas(si es que usas) o de hacer de anfitrión de la sesión de juego, y por supuesto no es lo mismo el trabajo que debe hacer un jugador para una sesión de juego sin continuidad, en plan one shot, que para una campaña que implique semanas o meses de juego

Pero volvemos al inicio. ¿Qué es lo mínimo que se le puede exigir a un jugador? Sinceramente depende mucho del DM en cuestión, pero hay una frase que comparto totalmente y que leí esta misma mañana mientras comenzaba la lectura del JdR "La puerta de Ishtar" y que rezaba;"Las campañas, por contra, tejen historias que abarcan muchas sesiones de juego, en las que los Personajes Ju­gadores, habitualmente creados por los jugadores, viven una aventura tras otra. Este tipo de partidas pueden re­petirse durante años, tanto en tiempo de juego como en tiempo real, y resultan muy gratificantes. En ellas se puede ver a los personajes crecer y cambiar de maneras inesperadas y fascinantes. Requieren mucho trabajo y un alto grado de compromiso, especialmente para el Director de Juego, pero valen la pena."

En la conversación que mantuvimos, Bruendar comentaba que para él, el mínimo exigible, en nuestro grupo, era que la gente viniese a las partidas y lo pasara bien. Nerull y yo no coincidíamos para nada. En mi humilde opinión, eso es un buen deseo, pero no es el mínimo exigible para una campaña en la que el DM va a currar como un verraco y dedicará su tiempo de ocio a trabajar para el "entretenimiento grupal". Es cierto que todos tenemos poco tiempo y obligaciones pero es injusto que se sacrifique uno por el bien de los demás y no obtenga a cambio, ese mínimo exigible.



Sinceramente, el DM no es el cómico o el actor que sale al escenario y te entretiene mientras tú estás sentado disfrutando de la obra. Esto del rol y más si es una campaña a largo plazo, es como un grupo de teatro. Todos somos partícipes de la historia, y aunque uno sea el guionista y director de escena, el resto puede colaborar en el atrezzo, como actor, cambiando partes del guión y dando lo mejor de sí para que esta empresa llegue a buen puerto.



Es lo que pasa por hablar de rol mientras se beben unos copazos.



En esta conversación, los tres teníamos diferentes raseros a la hora de exigir el mínimo. Bruendar, tal vez cansado de ver que los esfuerzos del grupo en general eran mínimos, pues prefería quedar, dirigir una partida y que todos se lo pasaran bien. su teoría podría ser que tampoco está mal sacrificarse por el bien común. Mi opinión es que si lo haces demasiadas veces terminas quemado.

Nerull era el que estaba más quemado con la situación y el que finalmente pospuso de manera indefinida la campaña, y una de las respuestas que luego dio en el foro y que me pareció muy buena fue; "creo que deben demostrar interés mas allá de decir "que bien me apunto a jugar". Tal vez fue un poco radical, o no. Desde su punto de vista estaba al límite como DM y le entiendo, aunque no comparta su decisión.

En mi caso, creo que lo mínimo exigible es un poco de las tres cosas que os puse arriba, "lo básico, trabajo en grupo y trabajo individual", porque no nos engañemos, esta es una afición que exigue algo de trabajo, dedicación y compromiso por parte de todos. No es meter el CD y darle al play.

Y vosotros, ¿que es lo mínimo que se le puede pedir a un jugador?
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