martes, 27 de noviembre de 2012

Las máscaras de Nyarlahotep, el comienzo



Nuestra libreta de notas y ayudas de juego para esta campaña.
Hace un tiempo comencé una crónica de la última gran campaña que jugamos de La Llamada de Cthulhu, "Horror en el Orient Express", esa vez fue desde el punto de vista del guardián, que era mi papel. Ahora, después de mucha polémica, hemos logrado comenzar una de las míticas campañas de este juego, que ha reeditado Edge hace unos meses, "Las máscaras de Nyarlahotep", y me gustaría hacer una crónica de esta campaña, que sirva tanto para mi grupo de juego, como para aquellos que disfruten y que se lancen a dirigir la campaña en un futuro cercano.



La edición de lujo de La Factoría, propiedad de Bruendar, y la edición de Edge, de Nerull, dos grandes manuales para una campaña mítica.


Por supuesto, si no has jugado la campaña y lo vas a hacer como jugador, es posible que la narración te arruine la experiencia, así que mejor no sigas leyendo.



Elegí a mi diletante, con el que he jugado tres aventuras y sin nada en mitos de cthulhu, para no empezar ya medio chalado.
 Esta campaña está dividida en varios capítulos que tienen por título el nombre de una ciudad, y que empieza en Nueva York. Debido al alto índice de mortalidad y a su dificultad, nos hicimos personajes veteranos, a los que se le añadió INT x10 nuevamente para así reflejar esa veteranía, además de 1d6+4 en mitos de cthulhu(esto era opcional), para reflejar también su experiencia previa con lo oculto.



Un curro para el Guardián, con toques de calidad como esta caja de cerillas de un bar de Shangai encontrada al comienzo de la campaña.

Algo que hay que destacar antes de nada, es la gran cantidad de ayudas de juego, tantas que incluso pueden colapsar al más veterano de los jugadores, por eso y previo al inicio de la campaña, preparé una libreta con la portada de la campaña y pegué la primera ayuda de juego que se entrega a uno de los jugadores al inicio de la campaña, en la primera página.



El inicio, con ayudas pegadas y notas nuestras al margen.

El personaje de Bruendar, Adrien Atwood, fue el elegido para ser el amigo de Jackson Elias, un investigador y periodista especializado en sectas. Una llamada de este, nos emplaza a reunirnos con él ya que dice tener información vital acerca de la malograda expedición Carlyle.



Buenas ayudas, con mucha información que recopilar, resumir e interpretar.

Obviamente, con un día de margen para esta cita, Adrien reunió a un grupo de amigos, investigadores avezados y gente de recursos, para acercarse hasta Manhattan para la cita con su viejo amigo. Aprovechamos también para conocer, mediante la hemeroteca del Pillar Riposte de Nueva York, toda la historia de esta expedición, que acabó en tragedia.

Acudimos a la cita, sin ninguna expectativa, pero la cosa empezó mal, ya que el amigo de Atwood no estaba siendo puntual y además no contestaba al telefono de la habitación desde la recepción. El recepcionista nos informó de que lo había visto subir a su habitación hacía dos horas y no había vuelto a salir. Preocupados, convencimos a este empleado de que subiera con nosotros y nos abriera la puerta.


Si a las ayudas le añadimos el talento de Bruendar para pintar aquello que nos describe el Guardián, pues tenemos una libreta digna de esta mítica campaña.


Aquí fue donde comenzó el caos, La habitación estaba a oscuras y en su interior había tres tipos, dos negros armados con machetes y un caucásico con pinta de toxicómano. el amigo de Adrien yacía inerte en el suelo y de repente nos vimos luchando por nuestras vidas, a manos desnudas, ya que ninguno pensó en llevar armas a una cita con un amigo, vaya, lo más normal del mundo.

Tras una frenética lucha y parte del grupo persiguiendo a los que intentaron huir, casi perdemos la mitad de los miembros del grupo bajo la afilada hoja de los machetes, pero logramos vencer gracias a que desarmamos a uno de los negros y mi personaje le devolvió un buen tajazo a uno de los allanadores.

Antes de que llegase la policía, registramos tanto a los allanadores y asesinos como la habitación, encontrando muchas pistas que más tarde comenzamos a analizar.




Pistas que nos señalan muchas ciudades alrededor del globo y que mucho me temo, tendremos que visitar en busca de respuestas.

El resto de la sesión consistió en visitar en Nueva York todas aquellas pistas que encontramos en la habitación 410 del hotel Chelsea, y poco a poco fuimos haciéndonos una idea de lo terrible de los secretos que estaba desentrañando el amigo Jackson Elías.

Nos quedan cosas por investigar y una extraña tienda en Harlem por visitar, "la casa del Yu-yu", un nombre que no augura nada bueno........


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