martes, 6 de noviembre de 2012

Del Rolling al Tablering


Recuerdos imborrables que deben volver a la vida.

Domingo por la tarde. 16:40 p.m. Lo que parece ser una tarde tediosa, de calor húmedo y pegajoso, sin más alternativa que escuchar los partidos de fútbol en el Carrusel de la radio o ver una película infumable y soporífera, está a punto de cambiar. Suena el timbre y por el telefonillo puedo escuchar que mis colegas han llegado puntuales a su cita. La habitación está preparada, con la mesa en el centro, las hojas de personaje situadas junto a un vaso de cristal y con el mapa de Genertela en el centro de la mesa.




Me encanta estar tras la pantalla creando historias para compartir.



Es domingo por la tarde y vamos a pasar varias horas enfrascados en la búsqueda de las runas, narrando las peripecias de un grupo de bárbaros Orlanthis en busca de gloria y fortuna en el Paso del Dragón.


La verdad es que ha pasado mucho tiempo de eso y no recuerdo cual fue el último domingo que pasé la tarde jugando a rol.

No es nostalgia, es la constatación de un hecho. Hemos seguido jugando a rol, hemos mantenido un grupo estable a pesar del paso del tiempo, hemos ganado jugadores y hemos perdido jugadores, hemos jugado a muchos juegos y hemos abandonado muchos otros en el fondo de la estantería. No nos podemos quejar ni ponernos sentimentales, pero lo cierto es que cada día es más difícil mantener la llama encendida y mantener un ritmo constante de partidas y ya no digamos una campaña.

Tal vez nos ocurra como con el calentamiento global, algo que está ahí pero de lo que no te das cuenta hasta que es demasiado tarde. El caso es que poco a poco vamos dedicando nuestro poco tiempo de ocio a otra actividad alternativa, los juegos de tablero.

La causa fundamental de este sutil cambio es principalmente la asistencia de los colegas. En mi grupo somos 6 y tenemos la norma de que si falta alguno por razones justificadas, pues no se juega sin él la campaña, por lo que a veces hemos estado hasta un mes sin jugar a rol. No hace mucho, con un poco más de tiempo y con los DM´s del grupo más activos, pues no era rara la vez en la que nos marcabamos un one nigth shot con La Llamada de Cthulhu o cualquier otro juego que tuviéramos en la recámara. Pero ya hace mucho que no hacemos eso, sino que nos centramos en las campañas en marcha y eso, por la falta de jugadores, nos deja a veces hasta tres semanas entre sesión y sesión.

Sin embargo, a pesar de la ausencia de varios colegas por diferentes motivos, casi todos los viernes se queda para jugar a algo en casa de alguno del grupo, ¿Y a qué se juega? pues a lo más sencillo, a lo más rápido y a lo que no requiere preparación, a los Juegos de Tablero.


El gérmen de los actuales juegos de tablero.




Durante los últimos años, hemos estado comprando juegos de tablero de la nueva generación, lejos ya de aquellos Monopoly, Hotel y Cluedo.  Ahora jugamos a Arkham horror, Seven wonders, Carcassonne, aventureros al tren, Las mansiones de la locura, Alta tensión, Constantinópolis, Noviembre rojo, Jaipur, juego de tronos, Civilization, Zombicide, Famiglia, Bang!!, Zombies, Cadwallon ciudad de ladrones y muchos más que apenas hemos probado, como República de Roma. Sí, son muchos, y cada uno de nosotros tiene unos cuantos. por lo que siempre que quedamos para pasar un rato y no para jugar a rol, pues hay un juego de tablero de por medio.



Divertido y entretenido, pero no es rol.



Tal vez sería fácil aceptar las cosas y rendirse al tablering, ya que parece el siguiente paso natural en nuestra condición de Homo Ludus. Pero yo me sigo resistiendo todo lo que puedo a este paso del rolling al tablering. Para mi el rol es mi principal afición, aunque le dijese a Nerull el otro día que era el fútbol americano y casi le da un ataque,  no he dejado nunca de preparar partidas, leer libros de rol y estar siempre al tanto de lo que se cuece en este mundillo.

Me gustan los juegos de tablero y me gusta que gracias a ellos pueda pasar buenos ratos con la familia y con los amigos, pero como sea como sea me resistiré a este paso que parece inevitable, a menos que en pocos años tenga a mis hijos pidiéndome que les prepare partidas o que les enseñe que es eso de hacer de Master.



Un interesante juego que me gustaría probar.


Sin embargo, a mi alrededor, veo a muchos conocidos que antes jugaban casi tanto o más que yo al rol y que ahora dedican su poco tiempo libre a los juegos de tablero o juegos de simulación, como el Flames of War, por poneros un ejemplo.

¿Es un paso natural?  Es muy posible ¿Cuanto lo podremos retrasar? Espero que mucho, aunque ya os lo digo, es un proceso lento, como la mengua de los glaciares o el calentamiento global, no es algo que se perciba a simple vista, es como un virus que te infecta poco a poco.

Espero que iniciativas como la de este sábado amplien un poco nuestro círculo rolero y puede que incluso haga que jugar a rol sea más sencillo y menos co-dependiente de la asistencia de los habituales. Creo que necesitamos de nuevo ampliar nuestros horizontes y recuperar esas one night shot con gente nueva, con gente vieja, con juegos nuevos y con juegos viejos.

Y vosotros??? también os movéis hacia el tablering u os resistís roleando todo lo que se pueda?????
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