viernes, 2 de noviembre de 2012

7 Wonders para dos, la reseña.

La caja abierta con todos sus componentes.

Esta es nuestra última adquisición de juego de tablero, que compramos en Gigamesh, el mes pasado, cuando regresamos de crucero por el mediterráneo. Y es que ya se ha convertido en tradición lo de pillarnos un juego en esta tienda cada vez que terminamos o empezamos un viaje, según cuadre. A pesar de tener tiendas especializadas en Las Palmas como "el desván del Leprechaum", "El Kraken" y "Porto", donde también hemos comprado muchos de nuestros juegos.


La ciudad con su respectiva maravilla. como norma general, cada ciudad tiene tres fases de la maravilla que se pueden ir completando independientemente de la era en la que se esté jugando. Además, cada ciudad produce un material, que puede ser primario o manufacturado.


Como siempre, nos costó mucho decidirnos, ya que estabamos finalmente entre Alta Tensión, al que hemos jugado mucho con nuestro colega Nerull, que tiene varias expansiones, y el 7 Wonders, un juego que tenía muy buena pinta, pero del que no sabíamos nada. En la tienda nos aconsejaron muy bien y nos dijeron que esta edición de 7 wonders tenía una opción para jugar con dos jugadores, algo que buscamos siempre en un juego. Parece ser que en anteriores ediciones el juego era de 3 a 7 jugadores, pero los autores crearon unas reglas para que pudieran jugar sólo dos.



Todos los componentes de la partida para su inicio. Las tres ciudades, con sus tres monedas, la carta de frontera en medio de las ciudades y las tres barajas de cartas correspondientes a las tres eras del juego. Junto a mi ciudad, Halicarnasos, está la carta de ciudad libre, ya que comenzaba yo con el control de la ciudad en el primer turno de la era I.


Hasta el momento hemos jugado una partida con tres jugadores y otra con seis, pero el resto, que han sido ya unas cuantas, con dos jugadores.




Se reparte el mazo de la era I en tres y se colocan en el lugar de cada ciudad alrededor de la frontera, en este turno cada uno hemos cogido cartas de producción de materias primas, que sirven para contruir mejoras. Las cartas marrones representan materias primas y las grises materias manufacturadas. Se juega cada era de manera independiente y al final se contabilizan los puntos de victoria que deciden el ganador de la partida.

Hay muchas reseñas del juego en muchos blogs especializados en juegos de tablero, sin embargo, no he encontrado muchas para la versión de dos jugadores, por lo que aportaré mi granito de arena a estas reseñas y de paso os comento que me ha parecido el juego.


Asi queda la mesa tras jugar la era I, en este punto se resuelven los conflictos militares y se reparten los puntos de victoria y derrota militar. Tras este paso se continua con la era II. Las cartas rojas son cartas de mejora militares, las azules de mejoras de construciones, las verdes de mejoras tecnológicas y las amarillas de mejora de mercados.


Para empezar, os diré que no existe una manera de jugar con dos jugadores tal y como viene diseñado el juego, ya que las cartas de era comienzas con un 3+ y finalizan con un 7+, o sea, partidas de tres jugadores es el mínimo y de siete el máximo. Así que los diseñadores han usado lo que llamariamos regla de la casa, para que se pueda jugar con sólo dos jugadores.



Desarrollo de la era II, yo me he centrado en mejoras tecnológicas y mi mujer en mejoras militares. Ya veremos que estrategia es la mejor.


Así que han añadido dos cartas nuevas que nos servirán para esta versión, una de ellas se coloca en medio de la mesa y es la carta de frontera, alrededor de la cual pondremos las cartas de cada jugador pertenencientes a una era. Luego tenemos la carta de ciudad libre, que la irán usando los jugadores de manera alterna, para jugar el turno de la ciudad libre.

Cada jugador juega con un tablero de ciudad, que tiene 3 fases de la maravilla, y que se eligen de manera aleatoria. Y se empieza con tres monedas de valor 1. Los jugadores se colocan frente a frente y a un lado la ciudad libre. La configuración para 3 jugadores tiene 21 cartas, con lo que se reparten 7 a cada jugador. El jugador que tenga la carta de ciudad libre usa su mazo de cartas más una carta del mazo de la ciudad libre, con lo que en ese turno pondrá en juego dos cartas, una para la ciudad libre y otra para su propia ciudad.


Comienzo de la era III, con la segunda parte de la maravilla completada y muchas cartas alrededor de la maravilla, a las que se sumarán las de la última era.


Realmente la ciudad libre se usa como fuente de recursos para comprar y se evita siempre potenciarla en exceso, para que nunca resulte un digno rival. La verdadera lucha es entre los dos jugadores. En todas las partidas que hemos jugado, jamás ha ganado la ciudad libre.

Jugar con esta versión para dos jugadores es tan sencillo como la de varios jugadores, y más si usas la carta de ciudad libre para saber a quién le toca jugar con su maravilla y la de la ciudad libre en cada turno. Os aseguro que de no usar la carta te puedes volver loco.

Ordenado todo, se ve más claramente la estrategia de la maravilla, a tope de mejoras tecnológicas pero sin descuidar los vitales puntos de mejoras militares.


Este juego nos ha gustado especialmente por varios motivos; el primero es que es un juego rápido, las partidas duran media hora con varios jugadores y no llega a 20 minutos con dos jugadores. Lo segundo es que es  muy sencillo y que cualquiera puede jugar sin problemas con un breve resumen de las reglas, que son muy sencillas. Lo tercero es la variedad de cada partida, ya que cada maravilla tiene sus propias características diferentes de las demás y cada una tiene su propia estrategia para ganar. Y lo último es que las victorias son muy ajustadas. en las partidas de dos jugadores hemos tenido varias partidas que se han decidido por un sólo punto e incluso una partida en la que empatamos.

Como podeis ver, por la zona roja, la estrategia militar de mi mujer le dio la victoria con amplio margen, una dura lección que aprendí, y que ya no me volvió a pasar en partidas posteriores.



Es un juego muy recomendable, divertido y con el que podrás jugar con hasta 7 amigos, lo que hace que las comidas y reuniones multitudinarias sean muy entretenidas. Mañana sábado celebramos el cumple de Bruendar y de Darkseid en mi casa, así que aprovecharemos y lo estrenaré con todo el grupo tras la barbacoa de rigor.
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