sábado, 16 de junio de 2012

Orcos Irlandeses



El General Custer lo tuvo menos fastidiado que mi generl orco negro.

El jueves hubo día de relax total, ya que a la partida de warhammer que teníamos pendientes Bruendar y yo en su guarida, se unió Nerull que vino a ver la partida y luego el partido de España vs Irlanda.

Me traje una caja con escenografía para dejar en casa de Bruendar, donde jugaremos de manera habitual hasta que me pille los tableros para mi guarida rolera/warhammera, por lo que esta vez, el campo de batalla tenía mejor aspecto, parecía que nuestros ejércitos se iban a batir en las afueras de una ciudad imperial en ruinas.

Un magnífico lugar donde derramar sangre a raudales.



Colocamos los elementos de escenografía tal y como dicta el manual y de elementos especiales tuvimos un túmulo que daba -1 a los chequeos de moral y una estatua que con un 3 ó menos lanzaba una descarga de 1d6 impactos de fuerza 4 a las unidades que tuviera a 6 UM. Además de unas cercas fantasmales que apenas tuvieron impacto en la partida.

Bruendar ganó la tirada de elegir zona de despliegue y me dejó la colina con la estatua, la cual me fastidió bastante en el despliegue y durante la partida.

Jugamos a 1.500 puntos y Bruendar puso, por parte de los ogros, lo siguiente; Dos unidades de caballería con dos ogros, una unidad de guerreros ogros, donde se integraron sus dos héroes, el matarife, que era el comandante y su portaestandarte de batalla. Además puso dos tigres dientes de sable y el mamut gigantesco que tiene, que es una caña.

Yo por mi parte, puse una unidad de 15 orcos negros, una de goblins nocturnos y otra de orcos salvajes, una unidad de 10 arqueros orcos, una unidad de 5 jinetes lobo goblins, dos lanza virotes, una unidad de 6 jinetes orcos grandotez y un gigante. Como héroes puse a un comandante orco negro, un chamán orco salvaje de nivel 2 y un portaestandarte de batalla orco salvaje.

Primer turno de los orcos.



Así fue el despliegue. En el que Bruendar hizo lo normal, poner las unidades de caballería monstruosa en los flancos, y el grueso de su ejército en medio apoyados por los dos tigres a los lados.

Sin embargo, por mi parte, el despliegue fue mi primer error y el que me costó, junto con las malas tiradas, la partida. A la derecha de mi despliegue puse a los jinetes lobos, tras un lanzavirotes, y cuando Bruendar puso enfrente a la caballería monstruosa, tuve que apoyarlos con el gigante, pero no sé por qué Puff mental lo coloqué tras la caballería de orcos. Un error que me costó el flanco derecho.

Al lado de los jinetes lobo puse a los gobos nocturnos y tras ellos a los orcos salvajes, que debían estar preparados para cuando los gobos huyeran para cargar contra el mamut gigante. En el centro del despliegue, en la colina maldita, puse a los arqueros tras los orcos negros, pero al separar a los gobos y orcos salvajes de la estatua, pues se quedaron bastante lejos de la influencia del general orco negro.

En el flanco izquierdo, el que parecía el más poderoso de mi frontal estaban los jinetes orcos, un lanza virotes y un gigante. Todo se quedó en pura fachada.


Los orcos, cual irlandeses, avanzan el primer turno sin saber la que les va a caer encima.


 PRIMER TURNO;
Al ganar la iniciativa, mis orcos comenzaron el primer turno bastante bien, causando una herida con el lanzavirotes a la caballería del flanco derecho, sacando varios conjuros, allá vamoz y mirada de Gorko, que no fueron decisivos para nada. No tuve animosidad, pero la estatua de la colina comenzó a fastidiarme bien, me dejó sin dos arqueros y  sin un orco negro.

Bruendar en su primer turno cargó contra los jinetes lobo goblins que huyeron hasta salir del tablero, su caballería y un tigre dientes de sable cargó contra la mía que había avanzado demasiado y provocó varias bajas en los orcos negros con los disparos de su mamut. Su magia no tuvo efectos y en el combate de las caballerías, a pesar de causarle heridas a sus jinetes, los mios perdieron el combate y huyeron, siendo alcanzados por el tigre dientes de sable que los masacró y se topó contra el gigante.

El gigante parecía en huelga, el muy jodío.


 
SEGUNDO TURNO;
Nada de animosidad, pero más bajas gratuitas de mi unidad de arqueros. Los disparos estuvieron bien, ya que causé una herida a cada unidad de caballería. Los gobos avanzaron, junto con los orcos salvajes y salieron los 2 fanáticos, uno de los cuales hizo papilla al tigre dientes de sable que se dirigía hacia mis orcos negros y el otro no consiguió alcanzar al mamut. La magia no fue efectiva y el gigante luchó desastrosamente contra el tigre dientes de sable, ya que sacó el ataque de saltar arriba y abajo y se cayó al suelo. Ese golpe de mala fortuna decidió el destino de ese flaco, ya que a pesar de aguantar el combate contra el tigre, perdió ese asalto en el que podía haberse interpuesto entre la unidad de caballería y el flando de mis orcos negros.

Los fanáticos en acción, muchos puntos para tan poco rendimiento.


Bruendar lanzó el mamut contra los goblins nocturnos que hubieran huído de nos er porque la caballería de ese flanco les cargó por el lateral, dejando trabada a la unidad. Lo jinetes del otro flanco cargaron contra los orcos negros y el tigre diente de sable siguió su lucha contra el gigante que ya estaba al 50% de heridas. Le fue tan bien el turno que hasta se olvidó de la magia. En el combate, tanto los orcos salvajes, como los gobos fueron masacrados, lo que hicieron que los jinetes ogros cargaran contra el otro flanco de los orcos negros.

Los jinetes que habían cargado ese turno contra los orcos negros sufrieron heridas, pero también causaron muchas y a pesar de ganar el combate, los ogros aguantaron sin huir. El gigante despanzurró al tigre pero al ser el segundo turno de combate no pudo arrasar.

TERCER TURNO; 
Torres acababa de meter el primer gol y mis orcos habían bajado los brazos. Al ver el panorama ni me molesté en continuar, le di la masacre aplastante a Bruendar y nos sentamos en el sofá a ver como España, como el ejército de ogros de Bruendar, machacaba a los irlandeses, cual orcos indisciplinados.


Podríamos haber aguantado un turno más, pero sólo si los orcos negros hubiesen aguantado, y el gigante les hubiera apoyado, pero sólo hubiera sido maquillar el resultado.




FINAL; Tuve mala suerte, pero también fallos de principiante, ya que al no haberme leído el manual de esta nueva edición, iba a remolque del experimentado Bruendar. No hice un buen despliegue y lo pagué caro. Además, el avanzar tan alegremente frente a las unidades de caballería de los ogros fue mi perdición, ya que ninguna de mis unidades efectuó una sola carga. Verdaderamente penoso.

Aunque no lo parezca, el lanzavirotes seguía en la batalla.


Mis bajas eran muy numerosas al final de la batalla y en el lado de Bruendar sólo había dos tigres dientes de sable y una miniatura de jinete ogros. Eso ya lo dice todo. Y sí que podíamos haber seguido, pero ya había empezado el partido y mi moral estaba por los suelos, menos mal que Torres empezó a tope y eso me subió la moral.


Al menos España masacró a los irlandeses cual Ogros masacraron a los orcos.


He aprendido una gran lección; hay que leerse bien las reglas y conocer el ejército de tu enemigo, y sobre todo, desplegar con cabeza. Eso sí, la venganza será terrible, y la revancha "Legendaria".



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