jueves, 10 de mayo de 2012

Dreadfleet, testeo completo del sistema

Primera partida al Dreadfleet en la guarida de Bruendar.¡épico!

Este martes sin niños fue el día del Dreadfleet, y fue un día productivo ya que por primera vez empezamos y terminamos una batalla completa.

Como habíamos tenido muchas dudas la primera vez que intentamos probar nuestros cañones sobre el tapete, me releí las reglas y volvímos a intentar jugar el primer escenario del libro, con sólo dos veleros sobre la mesa, la Parca Sangrienta y el Helderhammer.

La partida duró sobre las 2 horas y media y mucho de esa duración fue porque estabamos muy verdes en cuanto a llevar el turno y ciertas reglas que tuvimos que releer para poder aplicarlas bien. Por lo que espero que la siguiente dure un poco menos, con menos tanteo por nuestra parte y más cañonazos y abrodajes que en esta.

Yo en una esquina y tú en otra, y ahora a zurrarnos!!!

El escenario que jugamos era el inicial y se llama "El arrecife del muerto" y el escenario consiste en que ambos bandos prueban sus barcos contra el enemigo por lo que la victoria llega cuando un barco es el primero en tener 8 cartas de daño o es hundido. Como bien pone en el texto de reglas especiales; "este escenario está diseñado para que te introduzcas en las reglas del Dreadfleet, sin más reglas ni complicaciones". Realmente esto era lo que estábamos buscando y el escenario cumplió su cometido, ya que lo probamos todo.

Para resumiros brevemente, como si de un informe de batalla express se tratase, os comentaré que ambos barcos empezaron en una esquina del tapete y fuimos al encuentro el uno del otro. Yo llevaba la Parca Sangrienta y Bruendar llevaba el Helderhammer. Al principio la cosa empezó a torcerse ya que salió el gigante marino y Bruendar lo colocó junto a mi barco, pero la habilidad especial del capitán del Parca Sangrienta, el Conde Noctilus (muy original, la verdad!!!), para controlar a los mosntruos marinos, pues pude alejar el gigante y conducirlo hacia mi enemigo.

Vinimos acombatir el uno contra el otro y terminamos luchando con monstruos marinos.

El Helderhammer, al ser más rápido, atravesó el arrecife y comenzamos los primeros cañonazos, que terminaron por hacer que se llevara más cartas de daño que mi barco, sobre todo por la ayuda del gigante y de la hidra de hueso que apareció y en vez de atacar mi barco, logré lanzarla sobre el de mi rival. Tras muchos ataques, tanto la hidra como el gigante sucumbieron a nuestros ataques. Yo destruí el gigante, que había terminado abordando mi barco y el Helderhammer propió un martillazo con su proa a la hidra de hueso, que hizo que esa noche durmiese entre los cangrejos.

Con más barcos, controlar las cartas de daño y situación puede ser un poco estresante.



El Helderhammer me persigió a través del arrecife y reanudamos nuestra lucha al otro lado. Nos lanzamos al abordaje y su capitán llegó a tener una herida grave, además de perder al segundo de a bordo. El Helderhammer estuvo varios turnos con 7 cartas de daño pero no había forma de hacerle la octava, ya que la sierpe de sangre que apareció, estuvo bajo mi mando hasta el final de la partida y nunca conseguía dañar a mi rival con su andanada. Casi estuvo a punto de recuperarse mi rival, ya que incluso logró sanar a su capitán por medios mágicos, pero en nuestro último intercambio de andanadas volvió a tener 7 cartas de daño y la Sierpe por fín consiguió hacerle esa última herida que me hacía llevarme la partida.

El óxido del martillo me salvó de irme a pique.


Un victoria dura y trabajada, y sobre todo con mucha suerte, ya que las dos veces que el Helderhammer me embistió con su martillo de proa, no llegó a hacerme ningun daño.

Lo pasamos pipa y aprendimos todos los entresijos del juego, con lo que probablemente podremos enfrentarnos de nuevo con otro escenario y más barcos en cada bando.

A Bruendar y a mi nos encantó el juego y lo pasamos como niños en el "martes sin niños"


Valoración personal; El juego es muy divertido y pasas un rato genial con este juego de batallas marinas de Warhammer. Pero ya os aviso que no es un juego de estrategia, ya que la suerte influye de sobremanera en todos los aspectos del juego. Desde que al inicio cada jugador saca una carta de destino, donde ocurren acontecimientos imprevisibles, hasta la aparición de monstruos marinos y que los daños de las cartas no son los mismos y un daño puede ser sencillo o convertirse en una pesadilla para el barco.

Sin embargo, una vez aclarado este punto, el juego es muy divertido y te hace pasar un buen rato, por lo que "power gamers" de warhammer mejor ni acercarse, ya que todos tus planes se van al traste en el momento más insospechado. 

Los barcos están bien equilibrados en cuanto a fuerzas y si logras explotar sus ventajas y que tu rival no ponga de manifiesto tus debilidades, puedes tener un punto de ventaja.


Una buena andanada de cañonazos alivian el estrés de la semana de curro.


Las reglas son sencillas y los turnos son muy rápidos y dinámicos. Aunque llevará un tiempo no saltarse ninguna fase y aprenderse bien el orden de los acontecimientos.

Si queréis pasar una tarde entretenida sin preocuparos por la victoria y reíros de las calamidades que les ocurren a vuestros barcos y los del rival, este es vuestro juego, si buscáis estrategia y poco peso de la suerte, mejor seguir buscando juego.

La jodía Sierpe me hundió el barco, maldita, maldita!!!!!!!!


Bueno grumetes, Bruendar se pasará la semanita durmiendo entre los cangrejos (Venganza!!!!!!!) y espero poder ofreceros pronto un nuevo informe de batalla naval, pero con más barcos implicados, y espero que con más amigos, porque una de las cosas que tiene este juego es que pueden jugar varios jugadores en ambos bandos, cada uno encargado de uno más barcos.
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