lunes, 7 de mayo de 2012

Compulsión o coleccionismo?

Ayer domingo fue un día frenético en cuanto a pujas por Ebay, como hacía tiempo. Al final, me pillé del mismo vendedor 6 libros, uno de La llamada de Cthulhu, otro de AD&D en español de Dark Sun, y 4 de Dragonlance de AD&D en español, dos de ellos de Taladas y los otros dos de las aventuras élficas, "Los señores de los árboles" y "los señores del roble".

El primero de mi colección en español, un disfrute doble, sin duda.

Perdí otros que también me molaban, pero el presupuesto no daba para tanto, sobre todo en algunas cosas donde las pujas se dispararon.



Un módulo que no dejará indiferente a los jugadores.


La cuestión es que, a excepción del módulo de Cthulhu, que seguro lo arbitraré, el resto pasan directamente a la colección de rol, ya que sería muy raro que alguna vez los usara, a parte de hacer una reseña nostálgica en el blog.



El segundo de las expansiones de Taladas, tras la caja básica.


Me fastidia bastante que todos los suplementos de AD&D, a excepción del de Dark Sun, los tuviera en su momento y me deshiciera de ellos en una mudanza, por falta de espacio, por falta de visión de futuro, por falta de espíritu coleccionista, por falta de carácter, o por falta de lo que sea. La cuestión, es recuperar esas joyas que perdí y que son parte de mi historia rolera y de mi principal hobbie.


Para completar la colección de Taladas.



Es posible que pocos de los que me leéis os preguntéis el por qué de comprar suplementos antiguos que seguramente no volveré a jugar o rejugar y que simplemente ocupen espacio en mi estantería dedicada al rol. Y digo pocos, porque todos los aficionados al rol tenemos algo de coleccionista y mucho de nostálgico y me comprendéis a la perfección.

También es verdad que teniendo niños y con claro espíritu rolero-continuista, espero que con el tiempo puedan disfrutar de estos libros como yo lo hice en su momento. Si al final prefieren otro hobbie, pues lo seguiré disfrutando en plan onanista.

La cuestión es que el coleccionismo es parte de nuestro hobbie, y a veces, las reseñas de las bibliotecas roleras que la gente publica en los blogs, es un rollo friky de "mira como mola lo mío". Lo mejor es que todos flipamos con las colecciones de los demás, y cuando vemos a alguien que tiene una mega colección, a todos nos entra una envidia "sana", que ni de coña es sana. Y puede que por eso, nuestra vena compulsiva a veces supere a la vena coleccionista.

Sin embargo, en mi caso, y seguro que en el de muchos, nuestro afán coleccionista tiene que ver más con la nostalgia que simplemente con el tener la mejor y más extensa colección. Yo no compro cualquier juego viejuno rolero, sino aquellos a los que jugué o los que marcaron una época muy buena en mi historia rolera.

Coleccionismo, compulsión? tened un poco de ambas, que no es malo y que se disfruta un montón tanto en la soledad de tu guarida, como cuando tus colegas roleros babean ante tus tesoros roleros.
Publicar un comentario en la entrada