lunes, 5 de marzo de 2012

La plantación, sesión final

De sólo ver la disposición, te dan ganas de empezar a jugar.

Este viernes terminamos nuestra aventura de "La plantación", módulo perteneciente al suplemento "Las mansiones de la locura" de La Llamada de Cthulhu y que encontraréis traducida en el blog de "La biblioteca de Pnakotos".




Resumen puesto por el DM en el foro y que podíamos consultar en el ordenador de la partida, lujo online 100%.


Nos habíamos quedado a mitad de aventura, justo al llegar a la plantación de los Gist, y retomamos la partida con muchas ganas y sobre todo con la intención de terminarla en esta sesión para empezar con Warhammer Fantasy RPG en la próxima sesión que dirija Nerull.


El equipo al completo, sólo nos faltó Bruendar.!We miss you, pal!

Lo más destacable del comienzo de la sesión fue que nos encontramos con el capataz de la plantación que sabíamos que había sido el que nos había tiroteado en Arkham para hacerse con el joven Joe. Como había muchas armas peligrosamente cerca de nosotros, pues no puede descerrajarle un escopetazo en la cara, tal y como había prometido que haría. En su lugar le golpeé con la culata de mi escopeta, pero esquivó y comenzamos a darnos una somanta de ostias legendaria. Hubo momentos en los que pensé que mordería el polvo, pero cuando me quedaban 3 puntos de vida, logré impactarle con un puñetazo y lancé los dos dados de 6, uno de ellos 1d3 y el otro 1d6 que es el modificador de daño. Pedí en voz alta ver unos "snake eyes", sólo que con el símbolo de Cthulhu que es el 6. Los dados rodaron y este fue el resultado.


Que gusto da cuando te sale una tirada así, en el momento que más falta te hace.

9 puntos de daño en un puñetazo que dejó K.O. a mi oponente, en un duelo digno de Rocky Balboa.

Después de eso tuvimos un encuentro con otro zombi, y me quedé el resto de la sesión con 4 puntos de vida. Apalizado por dos zombis en la misma partida es algo un poco heavy, pero bueno, tras eso el 75% del grupo sobrevivió al encuentro con una sacerdotisa serpiente que engulló a uno del grupo y la intervención de Yig, el Dios primigenio, nos salvó la vida pero nos dejó la cordura bien jodida.
Así que al final de la sesión nos quedamos sin un compañero, y con la sensación de haber ayudado a un mal mayor para vencer un mal menor, y con la maligna influencia de Yig sobre nosotros.


Una gozada de edición, que pide a gritos más partidas.

Una sesión entretenida, un poco larga, ya que acabamos a la 1:30 de la madrugada, habiendo empezado a las 22:00 tras las correspondientes pizzas.

Esta vez, no me olvidé de la cámara e inmortalicé nuestra primera aventura con la edición primigenia. Además quería mostraros el nivel tecnológico de nuestras sesiones en casa de Nerull, que tiene su Mac para poner música Cthuliana y las ayudas de juego en PDF, además de tener la aventura en su Ipad y diriguir con la tableta, toda la sesión. Nuestro colega Naxo, también aporta tecnología Apple, ya que con su Ipad toma notas y prepara el resumen de la sesión. 


Un poco caro, pero una flipada de juguetito, y muy útil para rolear.
Esto me hace pensar en nuestras primeras partidas, con lápices, libretas de cuadrados y folios en blanco para hacer los mapas y tomar notas. Cómo hemos cambiado, sobre todo en cuanto al presupuesto que manejamos en las partidas. de 20 euros a miles de euros, entre portatiles, tabletas, cámaras de fotos, dados especiales de Cthulhu, etc.


Y además de estar online, puedes tener ayudas de juego y música en el mismo paquete, y hasta consultar manuales y que todos puedan leerlo.

Obviamente no nos hace jugar mejor, pero mola mucho.




Y como hablamos de tecnología, pues no podía faltar un pequeño vídeo, todavía sin HD, del resumen de la sesión anterior.

PD; aunque lo parezca, esta entrada no está patrocinada por Apple, ni es en memoria del difunto Steve Jobs.
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