martes, 20 de marzo de 2012

La bóveda del señor de los ladrones, para Punjar.

Acabamos de terminar este dungeon urbano situado en la mítica y mortifera ciudad de Punjar, dentro de nuestra campaña urbana de "Las Sombras de Punjar", y la verdad es que ha resultado mejor de lo esperado.

Totalmente recomendable y muy divertido de jugar y arbitrar.

La "bóveda del señor de los ladrones" es un módulo para personajes de nivel 4-6 escrito por el ínclito Harley Stroh, y que se incluyó en la caja de "Known Realms Gazeteer" y que compré para comenzar mi campaña en Punjar, que está situada en este mundo de la franquicia de Goodman games, y que incluía este clásico módulo y uno para personajes de nivel "0" titulado "Los salones del Minotauro". Lo más curioso de todo es que este módulo, que titula la entrada, estaba situado en Punjar, y la bóveda era de Cazül el semiorco, el actual señor del gremio de los ladrones, que tanto en este módulo como en mi campaña, anda desaparecido, lo que ha provocado una guerra por el poder en el gremio de ladrones.

Me animó mucho jugar este módulo porque era un típico dungeon de dos niveles, simple y llanamente, y hacía muchísimo que no jugabamos una aventura dungeonera como mandan los cánones. También me gustó que el dungeon no se completaba a base de saja-raja, sino que había muchas trampas, acertijos, además de enemigos lógicos y que no estaban fuera de lugar.

Pequeño y sencillo, pero lleno de sorpresas.



La tarea de traducción fue muy sencilla, ya que las descripciones no eran demasiado extensas y el texto en sí no era muy complicado, ni siquiera los acertijos. 

Sabiendo el tiempo que llevábamos sin meternos en un dungeon, imaginé que mis jugadores lo tomarían con ganas y al ser sólo dos niveles y no muy extensos, pues tampoco les resultaría pesado.

Cuando te acercas a un módulo de este tipo de DCC (Dungeon crawl classic) te meas de la risa con los ganchos de la aventura, porque lo que quiere el autor es que empieces en la puerta del dungeon y comiences a explorarlo. Los motivos que te llevaron allí no importan, lo que importa es el dungeon en si. Bueno, con 15 años me valía, pero ahora con apenas unos meses para cumplir 38, pues me gusta que las cosas tengan coherencia y formen parte de una historia. Por lo que aunque el módulo lo jugué tal cual viene, todo lo que llevó al grupo de "Las sombras de Punjar" me lo tuve que currar yo y la verdad es que hasta dio la impresión que explorar el dungeon hasta las últimas consecuencias era una necesidad imperiosa, ya que esto demostraría si el gremio se había quedado sin líder, cosa que es cierta. La guerra del gremio está entra en una nueva fase y sin un líder claro, con maestros del gremio de cada distrito y un nuevo jugador que quiere hacerse con el control del gremio, "Las sombras de Punjar" se juegan el todo por el todo en cada movimiento de este ajedrez mortal.




Curioso, por si tus pj´s no matan a todo cristo y les gusta rolear.


Aunque el módulo está diseñado para personajes de niveles 4-6 y yo terminé jugando con un grupo de nivel 7, no me pareció que se quedara corto en líneas generales, ya que en varios momentos, algunos miembros del grupo se quedaron a poco de morir o incluso a un tirada de salvación para hacerse un nuevo pj. Sin embargo, los monstruos, al aparecer de uno en uno, no fueron en ningún momento desafiantes y algunos que incluso pensaba que darían mucha caña, aguantaron a duras penas un asalto. Sin embargo, lo mejor del módulo es el espíritu del dungeon y las trampas que tenía, ya que este dungeon servía a dos causas, la primera como castigo para los miembros del gremio que violaban sus reglas, y la segunda como cámara de los fabulosos tesoros que tenía el maestro del gremio.


El segundo nivel fue espectacular, con unas trampas memorables, de película.




Tanta fue la paranoia de las trampas e ilusiones, que cuando finalmente llegaron a la cámara del los tesoros, no lograron hacerse con todo el botín posible debido a la desconfianza que les provocó las trampas anteriores. Por eso para mí fue el colofón perfecto, una trampa que no existía, en un entorno que la pedía a gritos, y eso fue suficiente para que los jugadores fueran conservadores y antes de los 5 asaltos en los que la cámara se derrumbaba, apenas cogieron tesoros y se fueron por el portal mágico en forma de espejo mucho antes del colapso definitivo.


Tanto impactó esta "No trampa" a los jugadores que todos quedaron encantados por la atmósfera del dungeon e incluso Bruendar ha preparado una viñeta para este viernes recordando ese momento final tan memorable.


En esta ocasión, "Las sombras de Punjar" han aprendido una valiosa lección que les servirá para el futuro, que el exceso de avaricia como la excesiva prudencia son pobres virtudes para un bribón consumado.
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