jueves, 16 de febrero de 2012

Moneyball, una historia de deporte sin deportista




Esta semana aproveché la invitación de Cinesa por el dia de los enamorados para ir al cine a ver una película de la que llevaba un tiempo esperando su estreno. La película era Moneyball, protagonizada por Brad Pitt y que narra los avatares de un manager de un equipo de baseball de las ligas mayores con un presupuesto muy modesto, y cómo, con la ayuda de un licenciado en económicas que ve el deporte desde una perspectiva muy diferente a la tradicional, tratan de reconstruir el equipo con un método que nadie entiende pero que revolucionará la manera de entender el deporte.





Esta película está basada en el libro homónimo de Michael Lewis, "Moneyball; the art of winning an unfair game" publicado en 2003. Nos encontramos con una película que a punto estuvo de no realizarse, ya que desde que en 2004 fueron comprados los derechos del libro, cambió tres veces de director, hasta que finalmente fue estrenada en noviembre del pasado año en los USA. Probablemente, el esfuerzo de Brad Pitt, que también es productor de la cinta, es el que llevó a buen puerto este proyecto.


El libro.


Y al igual que el libro, la película está basada en una historia real, que es lo que más me atrajo al principio. En la película no sólo tenemos la historia del manager tratando de llevar a la cima a un equipo que carece del suficiente presupuesto para competir de manera justa con los grandes de la liga, sino también nos encontramos con la propia historia y tragedia personal del propio protagonista, Billy Beane, que era un jugador prometedor que se quedó en el camino debido a las falsas expectativas que los ojeadores de los equipos de baseball le hicieron creer.

A pesar de que esta película es baseball puro y duro, para los que no son aficionados a este deporte, o como es mi caso, que apenas entienden las reglas del juego, no se hace pesada en ningún momento, y las dos horas y trece minutos de duración de la misma se pasan  volando.

No es sólo de Baseball.


El éxito de la narración es que las estadísticas y el baseball son el medio para contar una historia de superación, de buscar la manera de derribar un sistema preestablecido y de mantener tus creencias aún cuando todo parece estar en tu contra y nadie te apoya.


Un actor cómico en su primer papel dramático, y lo borda, y por ello ha conseguido una nominación a los Oscar.


Las actuaciones de Brad Pitt y Jonah Hill son excelentes y triunfan en lo que muchas veces fracasan otros actores, que es interpretar unos personajes haciéndolos creíbles y humanos. En el caso de Pitt, el personaje de su hija pre-adolescente, que al principio puede parecer fuera de lugar en la trama de la película, le da un punto más de humanidad a su personaje, de eterno perdedor, y sobre todo es el que define la personalidad y objetivo del personaje, como un ancla, una salvaguarda en el caos que es su vida personal y profesional. Pitt es uno de mis actores preferidos, no lo niego, pero también soy coherente y pienso que su actuación en esta película le hace merecedor de estar nominado a los Oscar de este año.


La canción de la peque, que suena al final es una pasada.


Como os comentaba antes, la narración me pareción magnífica, con un guión soberbio, escrito a dúo por dos de los mejores guionistas americanos de la actualidad, aunque el primer guión fue hecho por otro guionista que terminó siendo descartado. Es una película que no pasa por ningún bache narrativo, que sabe imprimir velocidad y fuerza cuando debe, y que narra pausadamente cuando el espectador tiene que comprender los entresijos del nuevo sistema para la elección de jugadores que hacen los personajes de Pitt y Hill.





Está nominada a 6 Oscars, entre ellos "mejor película", "mejor guión adaptado", "mejor actor de reparto" y "mejor actor", pero sinceramente, a pesar de los premios que gane o no gane, para mi esta va a ser "the blind side" de este 2012, por ambas tienen eso que busco al ver estas películas de deportes, una historia que te conmueva y que te llegue, ya que está plagada de moralejas y de momentos que definen a los personajes, sobre todo al protagonista. Es una historia no sólo de cómo tratar de ganar en un juego en el que se está en desventaja, sino de cómo vivir la vida cuando uno también está en desventaja, cuando te engañan creándote falsas esperanzas y tienes que recomponer los trozos que quedan de tu vida sin la menor idea de como seguir adelante.

Y por supuesto os recomiendo que vayáis a verla y juzguéis por vosotros mismos.

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