jueves, 1 de diciembre de 2011

Sobre un sistema más

He vuelto a jugar al AD&D.



Vamos, no me mireis así...

Tras esta aseveración, las reacciones pueden ser de lo más diversas: que si que cosa más viejuna.. ya llegó el nostálgico... que buenos recuerdos... ahora hay unos retroclones que son canela fina...

En fin, lo único cierto, en mi humilde opinión, es lo que dicen los Les Luthiers: "cualquier tiempo pasado, fué anterior."


Por ponernos en antecedentes, puede que alguno haya leido alguna de mis entradas sobre las Noches del Veterano. Empezamos probando Donjon (del que he hablado aquí y Maese Velasco aquí). Nos pareció un sistema cuco, pero que no aguantaba más que una partida. Cumplido el reto, optamos por lo "Rápido y Fácil", sistema al que le he cogido cierto cariño, pero que, lamentablemente, no ha aguantado una serie prolongada de aventuras. En unas cuantas sesiones, es fácil maximimizar las habilidades, lo que desvirtúa la experiencia de juego. Volveremos, pero para otras aventuras aisladas.


Finalmente, por consenso, nos decantamos por volver a migrar de sistema. Buscabamos uno algo más solido, con opciones que sostuvieran el ritmo de las aventuras y permitiera una progresión más acorde a las circunstancias. A ser posible, que no tuvieramos que gastarnos una pasta, pero con el ojo puesto en el Dragon Age (malhado Adolfo)... Y como requisito incuestionable, que permitiera que nuestras partidas, de escasas dos horas por sesión, siguieran siendo narrativas, para no perder nuesto tiempo mirando hacia una cuadrícula.


Entrando a saco!

Y así salió de nuevo, como grano separado de la paja, el Manual del Jugador de Advanced Dungeons & Dragons .


Hace ya muchos años que no sacaba estos manuales, más que para echarlos a la caja de mudanzas y, desde que, finalmente, el banco me ha "prestado" una casa que pago a precio de mithril, habían ocupado un lugar poco destacado en mi librería.

Pese a haber jugado muchos, muchos, muchos años a AD&D, tengo que admitir que me tuve que meter de nuevo en su lectura sobre los talentos (o pericias), combate, encuentros... Capítulos cruzados entre el MdJ, la GDM y el Manual de Monstruos.
Sí, la verdad es que esperaba que esta migración de sistema no me requiriera tanta preparación usando tiempo que no tengo, cosas de la paternidad y esas cosas del mundo marital, pero hubo que hacerlo, por lo que por momentos, pensé que, igual, habíamos dado un paso atrás. Nada más lejos de la realidad.

Este proceso de re-lectura me ha hecho repensarme muchas cosas. Cosas como supuestas "verdades como puños" acerca de si las Terceras y Cuartas ediciones del denominado D&D eran de veras una evolución de lo que pone en estos manuales, que no hay que olvidar, también supuso un fuerte cambio respecto del D&D original.
Este ejercicio de introspección y comparación ha derivado en la siguiente conclusión "reveladora": AD&D es un sistema. Otro más.

Las ediciones sucesivas del D&D, podrían haberse llamado de otra manera, eso sí (ironía mode on), con la omnipresente e indispensable & entre dos palabras cualesquiera, preferiblemente en inglés (ironía mode off).

AD&D es un sistema único, como ya avisa y señala la "A" con la que comienza y su sin par TAC0 (GAC0, si lo prefieren). Y que sirve, si así lo quieren sus jugadores, para jugar al Rol. Cumple su función tan bien o mal como Pathfinder, Dark Heresy, El Señor de los Anillos, Cyberpunk, Rolemaster, Runequest, Vampiro, La Leyenda de los 5 Anillos, Traveller, Shadowrun, La Llamada de Cthulhu, Warhammer RPG, Aquelarre, [ponga aquí lo que quiera...], etc.
Los retroclones me merecen un tema aparte, pero sí que puedo decir que uso unas cuantas "reglas de la casa", por lo que puedo aseverar que juego a mi propio retroclón.


Puede parecer esto que parto una lanza por el AD&D, pero no van por ahí los tiros. No es tampoco un rollo nostálgico de alguien que jugó sobre el nido del cuco. Ni siquiera lo saco por temas tan cacareados como el de los retroclones.


Es solo que una vez, hace ya tiempo, comenté de jugar unas aventurillas de AD&D que se quedaron sin ver la luz del sol y me contestaron: "¡Para atrás ni para coger carrerilla!".
Ahora se que contestar. De cuarta hemos vuelto a Punjar en Pathfinder y por otro lado he desenfudado el Advanced. Hemos "retrocedido" ediciones y nadie ha sufrido ningún colapso, acaso de satisfacción tras unas magníficas sesiones, lo que me tiene feliz como jugador y satisfecho como Dungeon Master.

Que quieren que les diga. ¿AD&D? Es un sistema más.
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