jueves, 17 de noviembre de 2011

Sandbox, lineal y lo que pasa mientras tú no haces nada





Llevamos mucho tiempo discutiendo acerca del Sandbox versus tramas o aventuras lineales. He leído discusiones en foros y blogs, y en mi propio grupo he discutido acerca de unos y otros.



A mi modo de ver, no tienen por qué estar enfrentadas estas ideas, parecen antagonistas pero ambas forman parte de un todo, que si se saben mezclar y no agitar, como diría James Bond, el cocktail resultante puede ser exquisito y de un sabor sorprendente.




Ciudad lista para ser un sandbox urbano y punto de partida y base para un grupo de aventureros.




Las aventuras publicadas y la mayoría de las que nosotros creamos son lineales. Los pj´s empiezan en el punto A, que les lleva al punto B y este les termina llevando inexorablemente al punto C, donde la aventura termina. Muchos pretenden cambiar esto añadiendo más opciones y rutas alternativas para llegar a un final insospechado. Pero no nos engañemos, si hay algo básico en una historia, y que comúnmente se repite en cada historia es su estructura; planteamiento, nudo y desenlace.




En el planteamiento, presentamos la aventura, el objetivo que perseguimos y los pnj´s principales de la misma. En el nudo, ocurren la mayoría de los encuentros y durante este tramo, los personajes avanzan hasta la última parte, el desenlace, que suele resolverse con el encuentro final con el enemigo de los protagonistas y se termina resolviendo la trama.




Ahora bien, alrededor de este esqueleto podemos meter muchas cosas, desde subtramas, presentación de pnj´s que serán importantes en otra aventura, visitas a localizaciones adyacentes a las propias de la aventura, etc. Esto podría ser bien el Sandbox, lo que construímos alrededor de la historia principal.




Los alrededores de la ciudad, un sandbox global que engloba otros más pequeños y secundarios, que a su vez puede convertirse en otro secundario con el tiempo.


El objetivo del DM es presentar la aventura de manera que parezca un sandbox, con muchas alternativas, variedad de decisiones y posibilidad de caminos alternativos. Sin embargo el logro del DM es que en el fondo todo esto sea una truco, un artificio que realmente lleve a los aventureros a lo largo de estos tres pasos; presentación, nudo y desenlace, para completar la historia que quiere contar.




No es engañar, ni fingir. El sandbox tiene un efecto terapéutico en los jugadores, haciéndoles sentir que sus acciones y decisiones tienen efecto en el mundo que les rodea. Y en cierto modo es verdad, pero la aventura que presenta el DM está escrita y tiene una serie de premisas que se tienen que cumplir para que tenga la coherencia deseada por el DM y llegar al clímax final de la historia, ese que ha preparado con tanto esmero el DM y no uno cualquiera.

En mi caso particular, el sandbox lo uso como escenario de campaña para crear la atmósfera, el entorno donde se mueven viven y conspiran los pj´s, y añado elementos del sandbox a la propia aventura que construyo, pero elementos que no desvíen del esqueleto principal de la historia o que sirvan para introducir posibles tramas futuras.

¿Y vosotros, utilizáis el Sandbox o preferís un escenario de campaña más restringuido y guiado por aventuras?

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