sábado, 20 de agosto de 2011

Manolito ya no viene a jugar a rol



¿Que hago yo solo con tantos dados y tan pocos jugadores?



O bien los compromisos familiares y laborales le han alejado de la mesa de juego, o bien nunca fue un rolero de pro y le aburre pasar sus ratos de ocio con un hobbie que no sacia sus expectativas. ¿Os suena de algo?


La verdad es que cuando uno se va haciendo veterano, que no mayor, comienzan a surgir este tipo de problemas dentro del grupo habitual de juego. La falta de tiempo y disponibilidad para un hobbie del que dependen muchos para cuadrar sus horarios, es algo que lleva a algunos a alejarse de las mesas de juego o bien a buscar sustitutos para obtener un placer inmediato en los ratos de ocio, como los juegos de tablero.

He leído en blogs y he oído a conocidos roleros acerca de este tema, y en mis propias carnes he sufrido el marcharme, aunque al final sólo ha sido temporalmente, de la mesa de juego y he sufrido la marcha de jugadores por la poca disponibilidad para quedar a jugar.

Es evidente que las épocas roleras por las que hemos pasado son muy diferentes y aunque en el instituto las quedadas eran continuas, a medida que nos echamos novia empezamos a dejar de tener tanto tiempo, luego empezamos a trabajar y ocurrió más de lo mismo, finalmente te casas y tienes hijos, y en ese instante te das cuenta que el tiempo ya no te pertenece y que quedar para jugar es un lujo que no todos tienen o saben gestionar.

Buscar una solución no debería ser tan difícil, pero muchas veces el desánimo cunde entre los miembros más ocupados del grupo y poco a poco comienzan a desvanecerse, buscando hobbies menos exigentes, porque aunque a veces no lo valoremos, nuestro hobbie nos exige mucho tiempo tanto dentro como fuera de la mesa de juego.

Opino que lo mejor es mirar hacia delante y no ofuscarse por las épocas pasadas y tratar de sacar el mejor partido de una situación sobrevenida, que no es otra que verte en una mesa de juego con la mitad o menos de los jugadores habituales.



¿Es muy triste salir a la calle a pedir que jueguen contigo?


Una opción es salir ahí fuera y buscar jugadores que estén más comprometidos o que dispongan mejor de su tiempo libre. Es una opción arriesgada, ya que puedes encontrarte cualquier cosa, pero también es una oportunidad para descubrir nuevos talentos o bien encontrar jugadores que están en tu misma situación, y que se han quedado sin grupo de rol.


Fafrhd y ratonero gris, creados por Fritz Leiber.




Otra opción es tratar de enfocar tus partidas y campañas hacia pequeños grupos de dos o tres aventureros, como ejemplos tenemos muchas obras que narran las aventuras y desventuras de grupos reducidos de aventureros. A la cabeza me vienen los clásicos Ratonero gris y Fafhrd, Gotrek y Félix Jaeger, El buscador de la verdad con la confesora y el mago de "La leyenda del buscador", y como no, Conan y Subotai.



Todos pidiendo a gritos ser confesados por esta moza.


Y es que a veces parece que no somos capaces de hacer campañas o partidas para pocos jugadores, o incluso que no podemos encontrar aventuras diseñadas para grupos muy reducidos. Sin embargo recuerdo que AD&D, por poneros un ejemplo, publicó una serie de módulos diseñados para un sólo jugador, lo cual debería hacernos entender que el rol es rol con uno que con seis y que lo importante es pasarlo bien, interpretar el personaje y disfrutar la historia narrada por el DM.


Que bellos recuerdos, muchos jugadores y una aventura sólo para uno, el mundo al revés.



En definitiva, mucho ánimo a los que hayáis perdido jugadores, a aquellos que se están planteando decir adiós a su grupo de juego y a los que están ahí fuera buscando jugadores o DM que necesiten completar sus grupos.
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