martes, 9 de agosto de 2011

La campaña urbana

Aguasprofundas, la ciudad de las maravillas.





A la hora de desarrollar una campaña abierta, o como ahora se conoce comúnmente como “Sandbox”, muchos opinan que lo ideal es tener un mapa de un terreno concreto y en base a ese mapa, los jugadores se mueven, descubren y viven aventuras.




Un mapa amplio, tal vez de una región o incluso una pequeña nación, puede que el mapa de una fortaleza y sus alrededores, como el excelente “Regreso a la fortaleza de la frontera”, sirve para que el grupo de jugadores tenga una sensación de mayor libertad y acepten los ganchos para aventuras que pueden ir surgiendo a medida que exploran la zona.


Sin embargo, en mi humilde opinión, el mejor sandbox que existe para una campaña de estas características es la ciudad. Y cuando digo ciudad no me refiero a cualquier ciudad grande sino a una metrópolis, lo que en términos de juego podría ser Aguasprofundas, Middenheim, Palanthas, Lankhmar o mi querida Punjar.


La ciudad, que en un principio parece un entorno cerrado, limitado y poco variado, en realidad encierra una complejidad que bien puede llegar a abrumar al DM más preparado. En las campañas de espada y brujería, la ciudad existe en diferentes niveles, tan diferentes que ni llegan a tocarse y se excluyen;


Los barrios marginales, donde los gremios de ladrones y asesinos hacen su ley, el barrio mercantil, donde complotan y compiten las casas gremiales, el barrio noble donde la corte conspira por el poder, las alcantarillas y catacumbas de la ciudad que encierran los dungeons más peligrosos. El distrito de los templos o incluso las escuelas de hechicería son sitios interesantes e igualmente peligrosos.


Las tramas y aventuras pueden ser variadas, incluso algunas pueden llevar a localizaciones ajenas a la ciudad durante el transcurso de la aventura para luego volver al punto de inicio.


Las localizaciones de la ciudad son innumerables y cambiantes, como la vida misma, donde los negocios abren y cierran de un día para otro. Al igual ocurre con los pnj´s, enemigos que pueden convertirse en recurrentes, y monstruos autóctonos o itinerantes.



Palanthas, la ciudad de los caballeros de Solamnia.



Respecto los suplementos que nos pueden ayudar a crear un entorno urbano, os recomendaría el de la 3ª edición de D&D “entornos urbanos” como libro de cabecera para crear una campaña urbana o incluso una ciudad desde cero.


También existen suplementos que desarrollan una ciudad y que podemos usar para nuestro particular “Sandbox” como la magnífica caja de “Aguasprofundas, ciudad de esplendor”, la metrópolis por excelencia de Reinos olvidados, también tenemos la caja de “Lankhmar, ciudad de aventura.” Y sus suplementos gremiales que exploran barrios y colectivos que dan vida a la ciudad. De los más modernos tenemos Freeport, que en español creo recordar salió algo para la 3.0 y de la última edición de D&D tenemos “Scarr port, city of secrets”, que habiendo ojeado el PDF, os reconozco que me ha gustado mucho el enfoque y el desarrollo de la ciudad. Para rarezas no os olvidéis de la caja en español de Planescape, y en particular la ciudad de Sigil, paradigma de peligro y multiculturalidad.




Middenheim, la ciudad del lobo blanco.





Dentro de los Adventure Path de Pathfinder tenemos “Curse of the Crimson Throne” que se desarrolla en la ciudad de Khorvosa, una de las metrópolis del mundo de Golarion. E incluso en el universo de Warhammer fantasy tenemos ciudades dignas de un sandbox, como la mayestática Middenheim, acerca de la cual estoy leyendo actualmente “Los martillos de Ulric”, que por cierto os recomiendo y del que ya hablaremos en otra entrada.



Lankhmar, ciudad de aventuras





La campaña urbana es un tipo de campaña que puede ser muy interesante e innovadora para grupos de juego veteranos, que han dedicado sus aventuras a temas más comunes como dungeons o aventuras en naturaleza abierta. Las intrigas y amenazas de una campaña urbana pueden ser tan letales y abyectas que sorprenderán y harán que los grupos veteranos den lo mejor de sí mismos para llevar a buen puerto las aventuras. Para grupos no tan veteranos también puede ser excitante y con la variedad de ganchos que puede proporcionar y la facilidad para meterse en aventuras, es una ayuda muy útil para nuevos talentos roleros que no tengan mucha iniciativa a la hora de moverse por un sandbox.




Os animo a probar, los que aún no lo hayáis hecho, a empezar una campaña urbana, poco a poco, tal vez empezando por el mapa de uno de los barrios de la ciudad y poco a poco ir aumentándola a medida que el grupo avance. Para Dm´s más veteranos, pues directamente escoger una de las ciudades mencionadas u otra de cosecha propia y comenzad la campaña, ya veréis que no hace falta salir de la ciudad para vivir muchas y variadas aventuras. Cuando los jugadores comiencen a ser emprendedores y a dar rienda suelta a su iniciativa, veréis como la ciudad cambia y se regenera gracias a sus inquietudes.


Libro de campaña de Lankhmar.





Mi recomendación personal, como no puede ser de otro modo, es Lankhmar. AD&D se lanzó de lleno a esta ambientación y se publicaron muchos suplementos que desarrollan esta ciudad, el mundo de Nehwon y muchas aventuras urbanas dignas de esta gran ambientación. Aparte, como fuente de inspiración tenéis las novelas de Fritz Leiber, que narran las aventuras y vicisitudes de Fahfard y el ratonero gris. Estas si que están traducidas al español, a diferencia de los suplementos de rol.


De esta ambientación de campaña y de sus suplementos hablaremos muy pronto en una serie de entradas dedicadas a la ciudad de Lankhmar, ciudad de aventura.


Publicar un comentario