sábado, 7 de mayo de 2011

Jornadas para volver a creer

Vamos chaval, vente que te voy a enseñar donde tengo la espada láser.


Si hay algo que más satisfacción me ha reportado en el aspecto rolero en los últimos años, he de confesar que fue mi participación en las jornadas “Sobresaltos 2010” que se celebraron el pasado noviembre en Las Palmas de Gran Canaria y todas las partidas de exhibición en la librería “Sueños de Papel” que derivaron en mi participación en dichas jornadas.

Me considero a mí mismo, cosa que no debería decir yo sino otros, como una persona muy abierta, accesible, extrovertida y sobretodo muy social. En mi pequeño círculo rolero siempre he sido el que más jugadores externos ha aportado, aunque es verdad que tampoco he sido el único. No niego que me gusta jugar con mi grupo de siempre, con el que me siento más cómodo, pero también me gusta ver y aprender de otras maneras de entender y disfrutar de nuestro hobbie.

A lo largo de estos más de 22 años jugando a rol, he compartido mi visión y filosofía del juego con muchos jugadores y he introducido en el hobbie a unos cuantos de ellos. Esto me deja un buen sabor de boca porque todo han sido experiencias positivas y enriquecedoras.


Mejor que la oferta de telepizza de 2x1. Todo el frikismo del que seas capaz.


Aquí en Afganistán, me he encontrado con un compañero que vive en la isla de enfrente, en Tenerife, y que sobre todo, es muy aficionado a Warhammer, aunque el rol también le gusta. En definitiva, un friky irreverente como el que suscribe. El caso es que hablando y compartiendo experiencias, me habló de unas jornadas en las que se mezcla el Lan-party, el warhammer y el rol.

Me pasó un archivo con unas fotos de las jornadas y me habló maravillas de estos 5 días de juego y vicio, donde había sitio y tiempo para satisfacer casi cualquier tipo de frikismo. Se trata de las “Tenerife LanParty 2k8” que se celebran anualmente en S/C de Tenerife y a las que ha acudido nuestro fiel colaborador Bruendar, que casualmente salía en una de las fotos que me enseñó mi compañero, lo que demuestra lo pequeño que es nuestro universo rolero aquí en las islas. Bruendar, en su momento, me habló de lo bien que se lo pasó en las jornadas y las ganas de repetir que le quedaron.


Bruendar dando un discursito después de recibir el premio. Que suerte tener un colaborador condecorado¡¡¡¡


Despues de todo esto te pones a pensar y te prometes que más pronto que tarde debería asistir a unas jornadas de este tipo para disfrutar de la compañía de nuevos aficionados, de pobrar nuevos juegos, tal vez jugar a otros que recuerdas de las primeras épocas roleras y, sobre todo, de pasar unos días de convivencia con gente que es más o menos como tú, que disfruta y se maravilla de las mismas cosas.


Me encanta el peluchito de Cthulhu, a ver si me regalan uno a mi.

En varios blogs que sigo, o incluso algunos que no sigo pero que he leído, he visto entradas dedicadas a jornadas de convivencia y que durante varios días se celebran en un lugar donde se vive, se respira y se sueña con el rol, los juegos de estrategia y demás frikadas igualmente chulas. Una de estas jornadas que me llamó poderosamente la atención son las “Erial 2009" y que se llamaron "Tierra de nadie" en 2010, que se celebran en Málaga y que tan bien relata nuestra compañera bloguera de “Crítico Rosa”.

Después de pasar 5 meses de convivencia en Afganistán creo que pasar un fin de semana largo conviviendo y compartiendo experiencias y buenos ratos con decenas de compañeros roleros es algo que no puedo ni quiero perderme, es algo que hay que hacer al menos una vez en la vida de un rolero de pro.

Este año ya no va a poder ser, me siento como esos jugadores de fútbol que sufren una lesión y les dejan en el banquillo lo que resta de temporada. De septiembre a enero seguiré recuperando el tiempo perdido con mi grupo, pero dedicaré todo mi tiempo libre a mi familia. Pero claro está, pongo ya mi atención en las próximas jornadas del 2012, o bien en Tenerife, donde seguro irán buenos amigos, o bien en la península, donde hacer buenos amigos y vivir momentos inolvidables.


En septiembre colgaré mis armas durante una temporada.


Me lo planteo como el ser militar; una vez al menos hay que ir de misión. Así que esto mismo lo aplico al rol; al menos una vez en la vida hay que ir a unas jornadas de rol, y si son con convivencia, pues miel sobre hojuelas.

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