miércoles, 11 de mayo de 2011

Frikadas Afganas I



Una muestra de la cultura local y de como aprender facilmente un idioma. La lata de cocacola parece mas una lata de refresco llamada Kiss?





Una de las mejores cosas de viajar fuera de tu país es encontrarte pequeñas frikaditas , curiosas y autóctonas, como cuando mi colega Niko me trajo el Huskie siberiano folla ordenadores desde Japón (Japón pre-Fukushima).




Arf arf¡¡ te follo el oldenadol, amigo. Útil? no Friky? a tope.




Aquí, en Afganistán hay muchas frikaditas, tanto locales como continentales, ya que desde China llegan muchas cosas. Todos los viernes tenemos mercadillo local y la gente se pirra por los teléfonos, sobre todos los i-phone 4 chinos que cuestan entre 35 y 40 euros. Yo mismo heredé un móvil nokia que está muy chulo, con linterna integrada, lo que viene de maravilla para los Black-out (para los que no sepáis lo que es; se trata de que de noche no puede haber ninguna luz encendida en edificios que se vea desde el exterior, ya que eso da una referencia a posibles atacantes) El móvil costó 15 euros y está cojonudo.





Además de la tecnología china, puedes encontrar mucha artesanía local, que no está nada mal teniendo en cuenta lo que cuesta y lo diferente que es a lo que puedas encontrar en otros países, que no sean musulmanes, claro.


Uno de los encargos más curiosos, por ser bueno, es el de comprar un burka. No seáis cachondos y malpensados. El encargo me lo hizo la profesora de mi hijo de 6 años, ni más ni menos, para llevarlo a clase y enseñar a los niños como viven las mujeres de otros países. Sólo espero que la clase sea para niños grandes porque más de uno/a pueden quedarse un poco flipados al ver la prenda, y más si hace que alguna niña se la pruebe.



Las apariencias confunden, aunque no lo parezcan son las mismas latas afganas.




Sin embargo, como buen friky que soy, sabéis que me fijo en cosas más frikys y más amables. Una de las cosas que más me han flipado son los refrescos que nos sirven aquí. Nada de marcas raras, que va. Cocacola products de toda la vida, pero hechos al modo afgano.


Los tres principales refrescos que se consumen aquí son; coca-cola, fanta naranja y fanta limón.

La coca-cola da bien el pego y su sabor es ligeramente más dulce que la nuestra, diría que me agrada casi más que la que tomo en Canarias.






Color raro raro raro.


Sin embargo la fanta es otra cosa. Lo primero que te llama la atención, es lo que veis en la foto, el color de ambos refrescos. La naranja parece del tono de la Mirinda que hace años que no pruebo, un naranja extraño, muy artificial. El sabor es pasable, dulzón y un toque anaranjado, pero para nada como el de casa, es como si fuera otro refresco.





Si no tiene plutonio le falta muy poco, parece el refresco que tomaria Hulk.




La fanta limón te choca nada más verterla en el vaso. Su color es radioactivo, parece hecha con la tinta de un marcador amarillo. Te da la sensación que si la bebes te va a salir una mutación. Pero si el color es de por sí extraño, el sabor es inclasificable. Cierto es que tiene un toque cítrico, casi roza el limón, pero pocas son las similitudes con la fanta que tomamos en España. Eso sí, como tan curiosa que es, al menos hay que beberla una vez a palo seco. En mi caso la suelo combinar con cerveza para hacer una clara, que con este calor es lo que mas apetece.




Un clasico, me llevare un collar de anillas de refresco.




De todo esto, otra cosa curiosa es la anilla que siguen usando aqui, algo que no veia desde hace decadas, un flipe revival y vintage que le da a las latas un toque de personalidad, friky, por supuesto.




Es un pajaro o una X lo que tiene en la calavera el bicharraco, no invita a beberlo, la verdad.




Finalmente, me trajeron el otro dia, una bebida energetica que se vende en Afganistan, llamada Carabao, hecha en Tailandia y con la perversa etiqueta de solo para exportar, lo cual no da ninguna seguridad de lo que bebes y mas si los propios tailandeses no a quieren vender en su pais los muy jodios. Es muy parecida a las que he bebido en casa pero con la diferencia de que no tiene gas y que el sabor es curioso tirando a raro, eso si os aseguro que te mantiene despierto, ya que me la tome antes de una guardia y no pegue ningun cabezazo, tiene que llevar de todo y en cantidades que dudo mucho el ministerio de sanidad aprobase.




Eso, eso, para exportar, que aqui no tomamos semejante bebida. Confianza para el publico, un 10.




Lo que si que tengo claro es que llevare muestras de regalo para los colegas durante nuestra primera partdida de rol cuando regrese en Septiembre, ya veremos que opinan y si tendran valor de probar el exotico sabor afgano.
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