viernes, 7 de enero de 2011

Heroquest regresa por Navidad




Tablero preparado para que las jóvenes generaciones se aventuren en el Dungeon.


Llegó la navidad y con ella volvió el Heroquest, como aquel famoso turrón. No es que no hubiese jugado más veces después de la pasada navidad en la que mi hijo cayó, como yo lo hice en su momento, fascinado por este gran juego, para mí precursor del rol que luego vino.


Este año vinieron en camellos, cuando el año pasado vinieron en caballo, es un claro síntoma de que la crisis está tocando a su fin.


La cuestión es que el 5 de enero, me tocó de nuevo llevar a los peques a la cabalgata de los reyes magos que iban a hacer en el pueblo donde ahora vivo y en esta ocasión su primito de la misma edad que mi hijo mayor, se vino con nosotros y además luego se quedaría a comer en casa y a pasar la tarde.


Encima este año hubo regalos para todos los niños del pueblo, cosa que no ocurrió el año pasado, así que confirmado, la crisis se quedó en el 2010, al menos en mi pueblo.


Mi hijo mayor me comentó si podíamos jugar a Heroquest con su primo para que lo viese, lo cual me pareció una de las mejores formas de reclutamiento para futuros roleros y más su primo con el que lleva desde la guardería hasta el colegio y con el que seguro la amistad será para siempre.


Cuatro niños pasándolo en grande. ¿Cual de los 4 parece estar divirtiéndose más?.

Antes de la merienda, cuando ya habían jugado hasta la saciedad y su nivel de entusiasmo era moderado, bajo no lo será hasta la pubertad, preparé el tablero en la mesa del salón y los tres peques se sentaron alrededor de la mesa. "Mi papá es el Master" dijo mi hijo mayor a su primo. Verdaderamente ya apunta maneras.


Mi hijo mayor eligió el Bárbaro, su primo el elfo y mi hijo pequeño el enano, muy apropiado para su corta estatura. El elfo eligió los conjuros de fuego y comenzamos la partida que duraría aproximadamente media hora, en la que exploraron varias habitaciones, entre ellas la central donde estaba la gárgola. Me hizo mucha gracia que los mayores comenzaran a explorar por el Dungeon sin querer entrar en las puertas que encontraban mientras que el más pequeñajo, con su recio enano iba buscando camorra por todos lados. Imagino que cuando se hace uno mayor prefiere no ser el primero en perder el personaje o comienza a tener miedo.

Lo cierto es que lo pasaron genial, aunque tuvieron también sus momentos de perreta, como el más pequeño que se enfadaba y mogollón cuando no lograba evitar las heridas que le infligían al enano los monstruos. Se levantaba y se enfurruñaba en el sofá y luego había que convencerle para volver a jugar, pero bueno con niños de casi 6 años y de casi 4, pues tampoco se puede uno poner muy exigente. Es por eso por lo que todos terminaron la partida con tres objetos de tesoro y el primito de mis peques se fue con la satisfacción de haberle cercenado la cabeza a la gárgola del dungeon.


A ver si protección de menores no me persigue por rolear con los peques, que nunca se sabe.


Un tarde genial de víspera de reyes que espero se repita cada año hasta que dentro de tres años o menos sean ellos mismos los que cojan su caja del Heroquest y se pongan a jugar solos o con algunos amigos más. Después de eso queda seguir con el Advanced Heroquest y puede que con la 5ª o 6ª edición del D&D. Tras esto empezaremos con el rol de verdad.


Cargaditos de regalos, a ver si alguno es de rol.

Espero que los reyes magos os hayan traído todo lo que pedísteis y que tengáis un 2011 plagado de rol y diversión con vuestros colegas frikys.

Publicar un comentario