viernes, 17 de septiembre de 2010

Héroes fuertes y mágicos al rescate



Hay que ver lo que dan de si nueve euritos, un portátil desfasado, la nostalgia y una pizquita de tiempo al día.


Tengo por costumbre, cada vez que paso por una gran superficie de electrónica, torturarme un poquito con las configuraciones de ordenadores que actualmente no me puedo permitir. Posteriormente, paso por las estanterías de juegos para PC para ver los que, por requerimientos, no puedo jugar en mi antigualla portátil. Ains, que triste! Dirán. Pues sí, para que engañarnos.

Sin embargo, hace unos cuantos meses tuve la gran suerte de topar con un título de esos de edición "platinum" (mejor "vetustum"), ni más ni menos que Heroes of Might & Magic, Colección. Desde el primero al cuarto, vamos a ver, que el 5º no puede ser aun. Pero el resto, van de vicio.

Actualmente me ando resolviendo las campañas del IV y estoy encantado. Para los que aun no conozcan (que no me lo creo) los juegos de HoMM, tendré a bien resumirlo.


Heroes of Might & Magic es un juego de exploración y batallas por turnos. Encarnas a un héroe, que puede rondar diversos arquetipos, léase un paladín, o un druida, mago, etc., el cual lidera a sus huestes por el mapa de juego a lomos de su jamelgo. El mapa contiene multitud de recursos sueltos como oro, mineral, joyas, objetos mágicos y por supuesto, para asegurarte un buen suministro de estos necesarios bienes, puedes conquistar minas, aserraderos, pozos de diablillos y demás lugares.

En general, a menos que juegues el modo campaña, el juego te invita a que encuentres los castillos del enemigo y los conquistes. Para ello hazte con un buen número de recursos para que tus castillos tengan mejores defensas, generen mejores tropas y tus héroes desarrollen más habilidades.

Lo mejor, sin duda, es la variedad de arquetipos que puedes elegir, con sus poderes y habilidades correspondientes y las tropas que puedes reclutar son muchísimas. Si juegas con un Paladín, tu castillo generará campeones, escuderos, piqueros, arcángeles etc., pero si llevas un Bárbaro tendrás a tu disposición berserkers, centauros, dragones... Si tienes un druida, pues unicornios, leprechauns, sátiros, hydras... Y así los correspondientes para cada "alineamiento" de los héroes que elijas, léase Caos, Naturaleza, Orden, Vida, Muerte o Poder.


Cuando te topas con un ejército neutral o bien con un jugador enemigo, se establece un combate por turnos en el que pondrás a prueba tu capacidad estratégica para usar los hechizos del héroe, y las habilidades y número de tus tipos de tropa, teniendo relevancia también la moral y especialmente, la dispocición del terreno.

El juego es una maravilla, además, acústicamente, con una banda sonora de sobresaliente. Por poner una pega, algunos de los modelos que representan las tropas parecen haber sido diseñados por un preescolar, cosa que, en cualquier caso, no empaña este original juego de estrategia.

Jugando he revivido los tiempos en los que iba a casa de mi amigo Nerull y nos echábamos unas partiditas, con sus respectivas puyas sobre la velocidad de los turnos o arrebatándonos traperamente las minas de oro. No es lo mismo jugar solo, claro está, pero la nostalgia y el modo campaña ayudan a mitigar la morriña de estos tiempos, la ausencia de partidas roleras y, como no, las ganas de tener un ordenador con el que poder jugar al Halo 3 a, incluso, por qué no, al Heroes of Might & Magic V.

Quede este artículo como oda al abandoware y los buenos ratos que aun nos puede hacer pasar.


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