viernes, 11 de junio de 2010

El placer en lo insospechado


¿No os ha pasado nunca que cuando menos te lo esperas, algo genial ocurre y cambia tu percepción de las cosas? Es como ese día en el que te llama un viejo amigo para salir de marcha y no tienes nada de ganas, no sabes ni de qué podéis hablar, ni de si todavía tendréis algo en común, pero aún así sales de marcha con él, con la convicción de que será una noche de mierda. Sin embargo, cuando pasadas 6 horas, acabas desnudo, borracho perdido y bañándote en la playa, con la sensación de haber pasado una de las mejores marchas en años, ocurre ese momento, cuando hayas el placer en lo insospechado.





El sábado pasado fui a ver con mi mujer "La última canción", que para unos es la última película del escritor Nicholas Sparks, y para otros la nueva película de la repelente Miley Cyrus/Hannah Montana. Parece de obligado cumplimiento llevar a la gran pantalla cada libro que publica este escritor, como "Querido John" y "Noches de tormenta", sus dos últimos libros/películas.

La película, a pesar de la joven e inexpresiva Miley, está bastante bien, narrando una historia dramática y emotiva que seguro convertirá la sala en una reunión de plañideras. Personalmente me llegó por la historia de fondo que se narra y por la similitudes de mi vida que vi reflejadas en ella, pero que no os contaré para no desvelaros nada para los que como yo se vean abducidos por su pareja.


Pero el caso es que, a pesar de lo que me gustó la película, no fue como para hallar placer en lo insospechado, sin embargo fue el punto de partida de la historia que os cuento.



Para poneros en antecedentes, os diré que en Las Palmas tienes prácticamente dos opciones para ver cine, ambas de Cinesa, que junto con la dichosa tarjetita, los puntos y las pelis gratis, pues hace que no contemplemos otras opciones menos habituales. El pasado fin de semana, entre las muchas promociones que ofrecen habitualmente, estaba la de que si comprabas una entrada el fin de semana, te daban una acreditación para ir al cine el lunes, martes y miercoles por 2 euros cuantas veces quisieras ( ???o eso creo). La pena es que ya no disponemos del tiempo para nosotros solos como antes y nuestra única alternativa era ir al cine el miércoles a primera hora, mientras los peques se quedan a buen recaudo con los abuelos. (sí, da mucha envidia a algunos papis que me conozco, pero bueno, así es la suerte)



El problema radicaba en que ya habíamos visto todo lo que nos llamaba la atención de la cartelera, gracias al puente del día de Canarias, en el que los peques repartieron su tiempo entre sus dos abuelas (Alabado sea el gran hacedor¡¡¡¡¡¡¡). Habíamos visto, Ciudadano ejemplar (para mí la mejor peli de intriga desde "Sospechosos habituales") Robin hood (Me quedo con la versión de disney en dibujos animados) , el príncipe de Persia (fantástica y muy entretenida), Legión(Esta mejor olvidarla) y La última canción. No nos apetecía ver Alicia en el país de las maravillas, ni otra peli de terror, ni la de Kick-ass( aunque gracias a la reseña de Soul-blog ahora sí que me gustaria verla) y para nada Sexo en Nueva york 2 (doy gracias al cielo porque a mi mujer no le agrade nada este bodrio feminista absurdo que vuelve locas a demasiadas tías deprimidas, desequilibradas y creyentes de la supremacía femenina)



Todo esto nos dejaba una única opción, que ni nos desagradaba pero que tampoco nos llamaba mucho la atención, ni frío ni calor. Esta película no era ni más ni menos que "Jacuzzi al pasado". El título me daba un poco de miedo y estaba casi seguro que iba a ser un ladrillo sin gracia, pero al fin y al cabo, no dejaba de ser una escapada al cine por 4 €. Incluso cuando estabamos en la cola para comprar la entrada le propuse a mi mujer que volviésemos a ver Príncipe de Persia, que al menos acertaríamos seguro.





Entonces llegó el placer en lo inesperado......






Esta película es delirante de principio a fin. Narra la historia de tres amigos, en su momento inseparables, que por las cosas de la vida pierden un poco el contacto. Uno de ellos, el más destroyer, es ingresado en el hospital pensando que ha intentado suicidarse, lo que hace que se reúnan de nuevo y planeen un viaje al valle de Kodiack, donde en la década de los ochenta vivieron lo mejor de su juventud. Curiosamente, les acompaña el sobrino de uno de ellos que vive temporalmente en su casa. Al llegar allí, nada es como pensaban, ya que el esplendor de los ochenta es ahora decadencia en 2010. Se registran en el hotel, en la habitación de siempre, con jacuzzi en la terraza, aunque esta vez el jacuzzi está cerrado y con un mapache muerto y podrido dentro. Lógicamente comienzan las discusiones y las viejas rencillas, hasta que de repente se abren solas las puertas de la terraza y el jacuzzi está funcionando y de él emana una luz dorada. Ni cortos ni perezosos se lanzan todos al jacuzzi y por medio de una jodia ardilla, se derrama una lata de "Chernobli" un bebida energética rusa prohibida por Sanidad en los USA, todo esto desencadena que el jacuzzi se convierta en una máquina del tiempo que les lleva directamente a 1986, donde la película despega definitivamente.... y se desata la locura, tal y como ocurría en las hilarantes comedias juveniles de los ochenta.





La película me pareció muy divertida y con unas gags tremendos, con los que se me saltaron las lágrimas riéndome. Esta peli es un homenaje a las grandes películas de comedia de los ochenta, casi como si de una versión de comedia de "Regreso al futuro". Tal vez es por ello por lo que tanto Chevy Chase, maestro del humor de los ochenta y Crispin Glover, el padre de Marty Mcfly de "Regreso al futuro", hacen sendos cameos en esta pelicula.





Si eres fan de las comedias de los ochenta, podrás fijarte que hay muchos guiños a esa míticas comedias y pelis de la época, en un tono de humor que a veces raya en lo garrulo y chabacano, pero así era el humor de los ochenta. La música es excelente, con temas muy de los ochenta que cobran vida propia en algunas escenas. Los actores están geniales en sus papeles, con momentos en los que casi te meas en los pantalones de la risa que te provocan las absurdas situaciones en las que se ven envueltos. Con un gag que supera en asqueroso y descojonante el del semen de "Algo pasa con Mary", un gag que será legendario.



Como cabeza del reparto está John Cusack, tal vez uno de los actores juveniles más icónicos de los ochenta. Le siguen un Rob Corddry totalmente frenético y salvaje, Craig Robinson y el joven Clark Duke que también actúa en Kick-ass.



La película es surreal, divertida, nostálgica en algunos momentos y sobre todo un homenaje estupendo a aquellas comedias absurdas, hilarantes y groseras que nos entretuvieron durante nuestra niñez y adolescencia. Imprescindible comedia que no debéis dejar pasar.



Verdaderamente os recomiendo que le déis una oportunidad para que os permita reir durante un buen rato, que la risa es la mejor cura natural para todos los males.
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