jueves, 15 de abril de 2010

La labor del Anfitrión



El trabajo del anfitrión en una partida de rol es, muchas veces, un trabajo que pasa desapercibido y del que casi siempre se encarga el propio DM, ya que normalmente se juega en su casa por motivos logísticos.


Todo lo que rodea la sesión de rol es tan importante como la sesión en si misma. Un buen ambiente ayuda a favorecer el ánimo de los jugadores y DM, y hace que la sesión sea más amena y proporciona una sensación que hace sentirse a todos muy a gusto.







Buscar el lugar adecuado es muy importante, con una luz adecuada y con buena ventilación para que no sea agobiante. Tener cerca un sitio que sirva de apoyo a los medios audiovisuales que se quieran utilizar en la partida es muy útil y hace que la labor del DM sea mucho más sencilla.


Muy importante es localizar la sesión en un lugar donde no se moleste ni seamos molestados, que no haya ruidos o gente que perturbe el transcurso de la partida. ¿Cuantas veces hemos jugado en sitios en los que el ruido ambiental y las intromisiones fastidiaban los momentos de roleo o de acciones dramáticas de la aventura?








Recuerdo particularmente jugar en casa de un amigo que situó la partida en la cocina de su casa, y a media tarde su madre empezó a preparar la merienda y luego al cena, con lo que el ambiente se perdió por completo, aunque eso sí, nos pusimos las botas.


Otra de las veces quedamos en casa de un colega y jugamos en su salón, con una mesa amplia, buena iluminación. Todo casi perfecto, ya que también estaba el sofá y la tele. Ya entrada la partida su mujer se sentó en el sofá, se puso unos auriculares y se puso a ver un programa rosa en Telecinco. Evidentemente el ambiente se rompió.









Sin embargo sí que recuerdo muchas más ocasiones en las que los anfitriones han definido la sesión con su buen hacer, proponiendo un lugar idílico para una sesión de rol y con el apoyo de su novia/mujer haciéndo las veces de una excelente Tika Waylan, la posadera por excelencia, que nos surtía de comida y bebida durante la sesión, por lo que todos estabamos concentrados en una cosa; Rolear y pasarlo bien.
Asistir a una sesión de un juego de terror en la que el anfitrión ha puesto una luz tenue, pero no hasta el punto que no se pueda leer, velas situadas estratégicamente, y una banda sonora de fondo de una peli de terror, hacen que los recién llegados se metan en ambiente enseguida y que el entorno sea el más favorable para pasarlo cojonudamente.








Creo que es muy importante que la labor de anfitrión no sea tarea sólo del DM o de un afortunado jugador que tenga un lugar ideal para las sesiones de rol. El rotar en el rol de anfitrión proporciona muchos beneficios para un grupo, como es el de dar una gran responsabilidad al que hace de anfitrión, buscando un buen lugar para jugar y poniendo a prueba su capacidad para agasajar a sus compañeros. El cambio de entorno también viene muy bien para las sesiones de rol; sirve para "refrescar" el ambiente, para que todos se involucren más en el grupo de rol con responsabilidades propias.
Es como cambiar la escenografía en un juego de miniaturas; aunque lo fundamental sea lo mismo, el entorno diferente hace que la sesión sea nueva y más atractiva.
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