martes, 30 de marzo de 2010

Perdiendo la Fe


Una de las cosas que más me llamó la atención de toda la preview de la 4ª edición de Dungeons & Dragons fue el énfasis que pusieron en decirnos que los combates con esta nueva edición serían más cortos y menos farragosos que con la 3.5, y en verdad, las reglas se han simplificado y el combate es más sencillo. Pero la promesa de que serían más cortos no la cumplieron.
Mi amigo Nerull comenzó la campaña de los módulos oficiales y con él y mi grupo jugué el H1 y el H2 completos, y luego hice una pequeña aparición estelar en el H3. Ya en este último módulo, los personajes tenían nivel 9, de 30 posibles, y durante la sesión a la que asistí, los 3 encuentros de combate que tuvimos coparon el 90 % del tiempo de juego, lo que deja poco margen para el roleplaying.
La cuestión es que hasta el nivel 6 o 7 los combates son más o menos dinámicos y rápidos, excepto el combate final que suele ser duro y largo. Pero a medida que se va subiendo de nivel, la duración de los combates comienzan a dilatarse en el tiempo y suelen extenderse alrededor de hora y media, como norma general. si el combate en cuestión es un poco más farragoso, que no desafiante, pues puede subir hasta las dos horas y media.
Si tenemos en cuenta que estamos hablando de un juego de rol y no de un juego de estrategia o tablero, pues es posible que los jugadores y el propio DM comiencen a sentir un agobio de lo más normal.
La disyuntiva viene de si es el sistema o los módulos oficiales que no son más que enormes dungeons con mucho combate y poco o nada de roleplaying los culpables de esto. Como jugador debo decir que los módulos oficiales de WOTC me parecen un puro Heroquest maximizado y que el ROL brilla por su ausencia; una pena que no hayan tomado nota de los grandes módulos de la extinta TSR.
Como DM, en la extinta campaña de Punjar, me pareció que las aventuras debían tener más trasfondo y trama que combates puro y duro. La estrategia no me fue nada mal y nunca tuvimos esa sensación de que los combates fueran interminables o que en una sesión de juego de 5 horas te dedicases a tres encuentros de combate y luego a casa. También es verdad que los personajes sólo alcanzaron nivel 4.
¿Es acaso que el juego está bien compensado a niveles bajos y a medida que se sube de nivel se descompesa terriblemente?
Por ahora, el máximo nivel alcanzado por el grupo es 12 de 30 posibles y los combates cada vez son más largos. Que pasará con niveles más altos y monstruos que superen los 1000 puntos de vida, sólo el tiempo lo dirá, pero las previsiones no son nada halagüeñas.
Tras más de año y medio con esta nueva edición veo que muchos a mi alrededor están perdiendo la fe en el sistema y hasta yo mismo tengo mis serias dudas de si Dungeons & Dragons se ha convertido más en un juego de tablero y de miniaturas que en un juego de rol, lo que nos haría desmarcarnos de él antes de que termine el año.
Tal vez espere demasiado de unos diseñadores de los que se le supone el talento y aún no han demostrado nada, ya que ninguna de las aventuras que he ojeado de la línea oficial de WOTC me ha hecho quitarme el sombrero ante ella, todo lo contrario, me hacen añorar más las aventuras de TSR en su 2ª edición del AD&D.
Es muy difícil mantener la fe en un sistema cuando todo lo que le rodea no alcanza más que un nivel creativo que no supera la mediocridad. Aguantaremos un poco más porque en verano llega Dark Sun y porque la esperanza es lo último que se pierde....
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