viernes, 5 de marzo de 2010

Fascinación vampírica


El lunes pasado fui a ver esta película, con pocas pretensiones, tan sólo que fuera de acción y que me entretuviese. Tenía algo de acción y me entretuvo a ratos, casi una decepción. Lo peor de todo fue la nueva vuelta de tuerca al fenómeno vampírico, una especie de "todo vale" en este género. La impresión que me dio es que ya no hay ideas nuevas y que lo único que sirve es retorcer y estrujar y poner del revés el fenómeno vampírico a ver que sale. Un truño en toda su extensión.
La película parte del planteamiento inverso en el que los vampiros son la raza dominante del planeta y los humanos están en peligro de extinción, usados como fuentes de sangre, que viven ocultos y que se cazan para reponer esa fuente. El problema surge cuando intentan crear un sustituto artificial de la sangre, porque las reservas se estan acabando. El resto mejor ni os cuento, si no teneis nada mejor que hacer(no sé, afeitaros la cabeza con un rallador de queso o algo similar) podeis ir a verla y juzgar por vosotros mismos.
Lo que me quemó de la película es que apenas explican nada y que las soluciones a ciertos problemas planteados son como de churro, de pura suerte. Penoso. Los realizadores, los hermanos Spierig, aparte de amar el Gore, porque la peli si tiene algo es sangre, y eso que se supone que escasea en el mundo, da la sensación como si se hubiesen reunido y hubiesen dicho;
-Oye, te ape hacer una peli de vampiros?
-Oh, claro que si hermanito, pero de que va a ir?
-No sé, le damos la vuelta a todo a ver que sale?
-Oh, fantastico, brother, será super original.
Resultado; una peli gore, con un argumento pésimo y con poca cultura vampírica.
Para muestra de críticas, un botón. Y esta me parece muy suave, que conste.
Y es que ya estoy harto de esta estúpida fascinación vampírica que se ha convertido en una moda. Ser vampiro mola y se puede hacer una peli o libro de temática vampírica mezclada con cualquier cosa. Puedes ser una vampiro niño, adolescente, viejo. Puedes ser, detective, dueño de un garito,gay, hetero, con alma, sin alma, odiar a los humanos, odiar a los otros vampiros, amar a los humanos, enamorarte de una cría 200 años menor que tú, tener hijos y mil historias más.
¿Donde queda el pobre Drácula en todo esto? seguro sigue retorciéndose en su tumba.
La fascinación vampírica ha llegado a cotas en las que cualquiera con cierta idea, o sin ella, adapta lo que sea al tema vampírico, sólo me queda ver clasicos como Casablanca o los siete samurais en versión vampírica. Y es que el "todo vale" no me vale, un poco de respeto al mito vampírico y a las grandes obras que se han escrito y filmado basadas en esta temática.
Reconozco que en la actualidad hay productos muy buenos, reconozco que Tru Blood me enganchó y que la teoría vampírica que exponen me trae reminiscencias del Jdr "Vampiro, la mascarada", con toda la organización de los vampiros, sus sire, etc. Peliculas como "El baile de los vampiros", "Drácula de Bram Stoker", "Entrevista con el vampiro", "Vampiros" de john carpenter, me gustan y me parecen muy respetuosas con la idea original. Sin embargo, en las antípodas del mito están cosas como "Crepúsculo", esta "Daybreakers" y obras de sub literatura del estilo "Crónicas vampíricas" que es como la de Crepúsculo pero con un chico de prota. Penoso.
Esta avalancha de productos vampíricos ha sido incontenible, a sobrepasado las previsiones más afortunadas. Entre libros, series de televisión y películas, algunas derivadas de estos libros, el glamour y la magia de esta criatura sobrenatural ha desaparecido y ha pasado al rango de cotidianeidad.
Ya no puedo más; el vampirismo ha pasado de ser una maldición o enfermedad terrible e incurable(excepto por la decapitación y estacazo en el corazón), a ser una moda, algo chachi, guay y super cool. (Tenemos un vampiro en el insti...uhhhh, todas queremos ser su novia...) Patético. Si te lo planteas de forma objetiva, un tipo de 35 años conversando con uno de 15 termina harto de su conversación, intereses y de su poca cultura y madurez. ¿Que me decís de la conversación o grado de afinidad de un tío de 1820 con una niñata de 15 de los años 2000?
Lo que quiero decir es que fuerzan tanto el argumento y los mitos para encajen en esta apariencia de vulgaridad y de lo cotidiano que irremisiblemente destruyen el mito y una figura literaria que es y ha sido legendaria. Sin embargo, en esta sociedad consumista en la que estamos inmersos, mientras haya gente que consuma estos bodrios infumables habrá energúmenos que sin haber leído a Stoker o saber siquiera quién era Vlad Tepes o el mítico Conde Drácula, se lanzará a la escritura o realización de una obra a la que dará tintes vampíricos, a su estilo, para que se venda masivamente.
Una pena que lo excepcional lo convirtamos en vulgar sin un ápice de remordimiento.
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