miércoles, 17 de febrero de 2010

De aquí a la eternidad



Continuando con mi particular Top Ten de películas favoritas de mi vida, hoy os traigo un clásico en blanco y negro del año 1953 De aquí a la eternidad, una película en mayúsculas y que por méritos propios es una de las obras maestras del cine.



En realidad, la primera vez que me asomé a esta historia no fue con la versión de cine, sino con la serie de televisión que hicieron muchos años más tarde, en los años 80. Yo era un crío y la historia me fascinó, tal vez en ese momento por su vertiente más bélica que romántica. Sin embargo, muchos años después, cuando se empezó a refinar mi gusto por el cine y comencé a ver las películas que emitían en TVE en Cine club (muchos ni os acordaréis de ese programa) y me topé con esta película, que desde entonces habré visto en incontables ocasiones.




El sargento Warden defendiendo la base del ataque de los japoneses.


La película está basada en la novela de James Jones que vivió el conflicto bélico de la segunda guerra mundial en persona, ya que se alistó en el ejército en el año 39 y estuvo en la campaña del pacífico durante la guerra, siendo herido en la batalla de Guadalcanal. Una de sus obras más conocidas es "La delgada línea roja", también llevada al cine.

La película, que se rodó tan sólo dos años después de publicarse el libro, fue dirigida por el gran cineasta Fred Zinemann, que ganó dos veces el Oscar al mejor director, con esta película, la primera vez y años más tarde con la de "Un hombre para la eternidad", la verdad es que le sacó partido a las referencias a la eternidad de estos dos títulos, muy curioso sin duda.






Para esta película contó con un reparto de lujo, tanto en los papeles protagonistas como en los secundarios. Motgomery Clift, Burt Lancaster, Deborah Kerr, Donna Reed, Frank Sinatra y Ernest Borgnine. Ganó ocho Oscar de los 13 a los que fue nominada. Ganó el de mejor película, mejor director, mejor actor secundario (Frank Sinatra), mejor actriz secundaria (Donna Reed), mejor guión, mejor montaje y mejor sonido. Perdió los Oscar a mejor actor (Burt Lancaster), mejor actriz(Deborah Kerr), mejor música y mejor vestuario.


Frank Sinatra y Donna Reed con sus Oscar.

Tanto el libro como la película fueron revolucionarios en su època, ya que trataban temas que eran tabúes para la sociedad americana de posguerra. La película, una de las diez más taquilleras de los años cincuenta, narra las historias paralelas de dos amores truncados por el inicio de la guerra para los Estados Unidos tras el ataque nipón a Pearl Habour el 7 de diciembre de 1941.




Un soberbio Montgomery Clift que injustamente no fue nominado.

El soldado Prewitt(Montgomery Clift) acaba de ser trasladado a Hawaii desde el continente, guardando para sí un terrible secreto. Ha sido campeón de boxeo, pero ya no quiere volver a competir, sin embargo el capitán Holmes, quiere ganar el campeonato de boxeo militar y le hace la vida imposible para que compita por la compañía. La tarea se la encarga al Sargento Warden(Burt Lancaster) que siente inmediatamente simpatía por el soldado y trata de ayudarle en lo que puede. Al mismo tiempo vemos como el sargento Warden está encaprichado con la atractiva y desatendida esposa del nuevo capitán, Karen (Deborah Kerr), y comienza a flirtear con ella, la cual guarda un terrible secreto que la ha hecho tremendamente infeliz.



Prewitt y Warden (Clift y Lancaster)

Prewitt inmediatamente encuentra en el soldado Maggio (Frank Sinatra) un amigo de verdad y juntos luchan por superar las duras condiciones que les impone el capitán que no renuncia a que Prewitt boxee para él.

Alma y Prewitt, un amor truncado por las circunstancias.



Warden consigue romper el hielo que le separa de Karen Holmes y comienzan a mantener una relación en secreto, en la que ella se sincera con él y le cuenta su terrible secreto; se había quedado embarazada, pero su marido, que es un borracho empernido, la dejó abandonada cuando se puso de parto y no sólo perdió el bebé que esperaba sino que además se quedó esteril. Por otro lado, Prewitt conoce en un club que frecuentan los soldados a una bella chica llamada Alma, que es una chica de compañía, o bien en el guión se sugiere que más bien es una prostituta. con la que, al poco, comienza una relación fuera del club.



Warden se interpone entre Maggio y Fatso.

En ese mismo club también conocen al duro sargento Fatso (Ernest Borgnine) un tipo despreciable con el que tienen un serio encontronazo.

La historia poco a poco va avanzando hacia su trágico final, que coincide con el ataque de los japonenes y el inicio de la guerra para los americanos. Pero no quiero contaros más para no destriparos el final aquellos que no la hayáis visto.




Ante nosotros tenemos una película que está contada de manera soberbia y con diálogos crudos, incluso más en la novela original, y tratando temas que eran soslayados en el cine de aquella época. Una relación adúltera, la relación entre un soldado y una prostituta, que a pesar de los prejuicios son grandes historias de amor truncado por las circunstancias, todo ello bajo el marco de uno de los acontecimientos que más ha marcado la historia americana.


Un amor adúltero, pero intenso y verdadero.

La película me parece sencillamente maravillosa, bien dirigida, mejor interpretada y contando una historia atemporal con la que inmediatamente te sientes identificado. Destacaría muchas cosas de la película, pero en este análisis me limitaré a dos.


Posiblemente el mejor beso cinematográfico de la historia.

La primera es la escena del beso en la playa entre Warden y Karen (Burt Lancaster y Deborah Kerr). Uno de los besos más icónicos del cine, tal vez uno de los más románticos y que sin duda hace recordar la película en esta sola escena.


Otro amor imposible.

La segunda escena se produce cuando Prewitt, que es un cornetista experto que no le dejan tocar por no boxear para la compañía, coge la corneta de su compañero y baja al patio de armas para interpretar el toque de oración en honor a su amigo Maggio que acaba de fallecer. Una interpretación que te pone los pelos de punta y un nudo en la garganta.

Alma conoce a Maggio y Prewitt en el club.


Si aún no la habéis visto, dale una oportunidad y entenderéis por qué muchos dicen que ese cine es el cine en mayúsculas y no el que se hace ahora. Un clásico atemporal donde los haya, que te conmoverá con sus historias de amor imposible en una época turbulenta.
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