miércoles, 13 de enero de 2010

Sequía rolera; "alerta amarilla"

Pues sí, como si de un miembro de alcohólicos anónimos se tratase, me levanto de la silla y proclamo; "hola a todos, soy fatelux y llevo seis meses sin rolear", sólo que en esta ocasión no habría aplausos sino caras de estupefacción, sobre todo para aquellos que, desde hace 3 años, han visto u oído el imparable ritmo de partidas de rol que llevaba.

La verdad es que no ha habido transición desde las partidas semanales hasta esta situación de rol "cero" y tal vez por esto la situación es más traumática de lo que debiera. Y es que no es la primera vez que tengo una situación similar. Del 2003 al 2006 estuve en la península, alejado del grupo de rol, por causas laborales y ni me molesté en buscar un grupo alternativo o alguna partida rápida que saciara el "mono" de rol, me bastó con llevarme mi maletín de miniaturas de Warhammer y pintar en los ratos de ocio. Era una situación forzada por los acontecimientos y no se podía luchar contra ella, tan sólo aceptarla estoicamente, eso sí, mereció la pena el esfuerzo y los sacrificios, doy fe.






Ahora la situación es diferente; tras un año, el 2008, que en nuestro foro de rol lo calificamos de año Xacobeo del rol, en el que jugamos cada viernes y algunos festivos, realmente jugamos como nunca antes, ni siquiera cuando estabamos en el club de rol o cuando el instituto. Fue una pasada, tal vez demasiado y puede que a algunos, en particular a un servidor, les pasara factura a la larga. Los primeros meses del 2009 también siguieron el mismo ritmo enloquecido.
El caso es que, dejando problemas personales aparte, en septiembre me mudé a un pueblo a 25 km de la ciudad donde viven todos mis amigos y colegas de rol, y surgió una nueva rutina, más familiar, que por definición excluía el rol de la ecuación, al menos de momento. La última partida que jugué, en este caso el DM era yo, fue la última sesión de Punjar, el 8 de agosto, y entre vacaciones de agosto, mudanza de septiembre, comienzo de colegio, fin de periodo vacacional y nueva adaptación a la rutina de haber cambiado de casa y municipio, pues como que todo se juntó apartando el rol de mis prioridades y dejandolo un poco relegado al ;"algún día lo retomaré".
¿Volveré a colocarme tras la pantalla en breve?
Ahora estoy en un impass en el que me gustaría retomar el hobby pero no se como encajarlo en mi nueva rutina. Antes jugábamos todos los viernes noche, pero es verdad que acabábamos muy tarde y al día siguiente los peques me mataban con sus madrugones, además que entre la cena y la llegada escalonada de algunos jugadores por tema de trabajo, resultaba algo caótico y en ocasiones insatisfactorio. Por lo que ahora lo descarto. Luego sólo me queda el sábado o domingo y la verdad es que son dias muy complicados para quedar, teniendo en cuenta que son los días en los que más uno puede disfrutar de los peques y hacer cosas con ellos. Sí, una difícil encrucijada es casi un quiero y no puedo. En el caso de mi antiguo grupo de rol ellos, al no tenerme entre sus filas, han cambiado la partida semanal al domingo por la tarde que les viene infinitamente mejor.
A lo mejor debería alargar esta sequía rolera un tiempo y tratar de sustituir el rol por un hobby menos exigente en cuanto a tiempo y volverme hacia un hobby en el que sólo dependa de mí mismo y que pueda dedicarle el tiempo libre del que realmente dispongo, que es muy poco. Estas navidades he tratado de hacer eso y no me ha ido mal; he terminado los dos juegos de la ps3 que tenía pendientes; el GTA IV y el Ressistance II, he terminado la novela del "Rey pirata" de R.A. Salvatore y he terminado de pintar la vagoneta de ataque Snotling, del ejército de Orcos y goblins de Warhammer, un buen balance del tiempo libre del que he dispuesto, y sin olvidarme de los playoffs de la liga de fútbol americano. Todo esto además de mis obligaciones paterno-filiales, maritales, asaderos, comidas navideñas, cine y un largo etcétera de tareas mundanas.
¿Hay alguien ahí? ¿Queda alguien al otro lado?
Aún así echo de menos el rol, algo lógico por otro lado, un sentimiento que es difícil de ignorar. ¿Tengo que reconocer que es incompatible con el cuidados de dos peques ávidos de atención paterna? ¿Es un hobby que tengo que postergar hasta que los críos sean menos dependientes? ¿Me veré tras la pantalla en breve o será una larga espera? ¿Habrá alguien al otro lado de la pantalla para cuando retome el hobby? Ahora mismo son preguntas sin respuesta, o al menos con una respuesta sencilla, monosílaba.
Si dentro de otros seis meses os posteo "Sequía rolera; alerta roja" no os extrañéis, aunque es un post que no me gustaría escribir y que tal vez no me quede otro remedio. A veces envidio a esos padres de mi edad que no tienen ni un puñetero hobby y no echan nada de menos de su vida pre-responsabilidades.
En fin, espero no agobiaros con mis "reflexions on the water", aunque si os veis en la misma tesitura os mando todo mi cariño y apoyo, algo es algo.
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