viernes, 15 de enero de 2010

Conexión Tequila


No recuerdo el año que la vi por primera vez, ni siquiera si la vi en el cine o en vídeo. De lo que sí estoy seguro es que desde el primer instante se convirtió en una de mis películas favoritas, de esas que nunca me canso de volver a ver.


El título original es "Tequila sunrise" que es el nombre del cóctel que toma el protagonista(Mel Gibson) continuamente durante toda la película, una mezcla de tequila, zumo de naranja y una pizca de granadina. También es una alusión a su amigo mejicano Carlos (Raúl Julia), un poderoso narcotraficante, y a los bellos amaneceres que tan bien retrata la película y que vemos como en la película de "Entrevista con un vampiro" hablan de ella cuando Loui vuelve a ver una amanecer por primera vez desde que se hubiera convertido en vampiro, justo antes de reecontrarse con Lestat. (por supuesto que ya hablaremos de esta película en otro momento).



La película se estrenó en 1988 y fue diriguida y escrita por Robert Towne, gran guionista y ganador en 1974 del Oscar al mejor guión por Chinatown. Para el reparto tuvo a lo mejor del momento, una gran trío de ases como Mel Gibson, Kurt Russell y Michelle Pfeiffer, y a tres excelentes secundarios como Raúl Julia, J.T. Walsh y Arliss Howard. Con críticas dispares, lo que no se puede negar fue su éxito en taquillas, ya que fue una película con un presupuesto de apenas 20 millones de dólares y con una recaudación de más de 100. Una de sus virtudes más memorables fue la fotografía a cargo de Conrad L. Hall, ganador de 3 Oscar a lo largo de su carrera, que fue nominada al Oscar de ese año pero que finalmente se llevó la también magnífica "Arde Misissippi".




Sinopsis; Dale McKussic(Mel Gibson) ha sido el mayor narcotraficante de la costa oeste durante años, gracias al apoyo de su amigo Carlos Escalante(Raúl Julia), una narco mejicano que conoció en una prisión mejicana donde le salvó la vida, y que controla el narcotráfico de méjico a USA. Nunca le han pillado y ahora intenta enmendarse y llevar una vida alejada de ese mundo. Su amigo de la infancia Nick Frescia(Kurt Russell) es ascendido a jefe del departamento de narcóticos de la policía del condado y se ve acosado por el agente del FBI Hal McGuire que cree que McKussic sigue en el negocio y que prepara una gran operación con Carlos.

Nick descubre pronto que su amigo visita con asiduidad el restaurante Valenari´s donde trabaja como maitre Jo Ann Valenari(Michelle Pfeiffer), y con la que al poco inicia una relación sentimental. Sin embargo McKussic acude al restaurante porque está enamorado de ella y ahí da comienzo el triángulo amoroso que envuelve este magnífico thriller que no quiero destriparos más, prefiero que veáis la película aquellos que aún no lo habéis hecho.






Un buen guión, con un reparto de lujo y con una dirección más bien discreta, que tal vez en manos más expertas hubiera hecho de este filme uno de los más aclamados por la crítica ese año.


La película me cautivó por varios motivos; la fotografía es muy buena y los amaneceres y atardeceres son de los mejores que he visto en el cine. La química entre los protagonistas es insuperable, sobre todo entre Mel Gibson y Michelle Pfeiffer, que en aquella época eran mis favoritos. Además, el tema de la amistad, que está muy presente entre los dos protagonistas masculinos es algo que define la película y que al final de la trama se vuelve decisivo. Es curioso que se plantea un triágulo amoroso como foco de la película, pero sutilmente y en paralelo se establece el triángulo de amistad entre McKusic, Frescia y Escalante.




Tal vez el guión tiene algunos altibajos y puede que no sea uno de los mejores del autor, y menos si lo comparamos con una de sus primeras obras que le brindó el Oscar, Chinatown. Además, 1988 fue un año plagado de películas muy buenas que coparon el interés de la crítica y de las nominaciones, como Las amistades peligrosas, El turista accidental, Arde Missisippi o Big.


Es posible que para mí se convirtiera en una película tan entrañable ya que la vi en una época adolescente (en 1988 tenía 14 años) de muchos cambios, de grandes amistades y grandes amores, dos cosas que definen muy bien la película. Un amor verdadero que nace entre sus dos protagonistas y una amistad inquebrantable entre los dos protagonistas masculinos.


Lo cierto es que a pesar de no ser una de las películas magistrales de la filmografía de mi vida, ocupa un lugar de honor entre ellas, y es que los sentimientos que te produce una determinada película no se pueden cuantificar objetivamente.
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