martes, 15 de diciembre de 2009

Horror en el Orient Express 7ª parte; Milán



Llegamos a Milán y con ello al final del primer libro de escenarios "A través de los Alpes". El grupo de investigadores llega a la ciudad con el ánimo bajo, tras los terribles acontecimientos en Lausana y sobre todo con la noticia de la desaparición de la Cavollaro.



Para las ayudas sonoras de esta sesión, me descargué la ópera completa de Aída, de Guiuseppe Verdi, que es una parte fundamental en la escena cumbre de la aventura. También preparé un pequeño archivo con los efectos sonoros que iba a utilizar para los momentos claves de la aventura y creo que todo esto le dio a este escenario la fuerza que hizo de él uno de los mejores de la campaña, a pesar del autor del propio módulo.





Una vez más, les di a los jugadores una ayuda que repetí durante toda la campaña, una breve guía acerca de la ciudad de Milán y de la situación política y social de Italia, todo extraído del mismo escenario, pero ocultando información que no debían conocer. Además saqué fotos por google de los lugares a los que iban a ir, además de una cartel de la representación de la ópera en la Scala de Milán. He de reconocer, modestia aparte, que este fue uno de los escenarios que más me curré, y falta que le hacía, en todos los sentidos, ya que presentía que tendría una gran importancia para los jugadores y que les atraparía definitivamente en la campaña.






Hubo dos hechos fundamentales, externos al módulo en sí, que le dieron a este escenario ese toque especial.


  • El primero fue la brillante interpretación de los jugadores que llevaban al doctor Darrow y el profesor Jennings. Ambos con una pérdida de cordura considerable, pero el doctor, traumatizado por la pérdida de su brazo, estaba especialmente paranoico y comenzó a actuar de manera muy imprevisible y violenta, lo que degeneró en su posterior internamiento en el manicomio de Bellagio, a las afueras de Venecia.


  • El segundo fue la inclusión de un sexto personaje, que ya había participado en el escenario anterior de Lausana, llevado magistralmente por el hermano de Nerull, un habitual de nuestras partidas de Cthulhu, pero que por motivos de estudios y curro pues había dejado de serlo. Lo interesante del personaje fue que quise introducir dentro del grupo un elemento más de sospecha y paranoia, para que el grupo no se relajase nunca y perdieran la concentración. Klaus Smitten Friedrich se incorporó al grupo como agente de Delta Green en Alemania, para apoyar a su colega americano en Lausana, aunque cuando empieza a mostrar su más oscura faceta es a partir de este escenario, cuando el profesor Jennings comienza a perder la cordura por el estudio del pergamino de la cabeza.


Aquí os pongo el historial, que le preparé, con el que nuestro querido amigo comenzó a interpretar un difícil y peligroso papel dentro de la campaña.


"Klaus Smitten Friedrich, alemán de nacimiento, ha sido un estudioso de lo oculto y paranormal toda su vida. En la universidad católica de Hamburgo cursó estudios de religión y filosofía, al poco de graduarse, comenzó sus estudios en psicología y finalmente se especializó en la nueva rama de parapsicología, muy popular entre los alumnos y muy criticada y denostada por los académicos.
Sus estudios e investigaciones no pasaron por alto en el mundo científico, aunque de una gran calidad y verosimilitud, el campo de trabajo era algo novedoso y emanaba desconfianza entre el círculo de grandes mentes pensantes. En público fue muy criticado pero en secreto, odiado y respetado por igual.
A la edad de 28 años, el gobierno americano, aprovechando la falta de iniciativa de los alemanes, lo reclutó para una nueva organización nacida en el seno del FBI, “Delta Green”, la cual investigaba los fenómenos paranormales.
Sin embargo, pocos años antes, otra organización, más secretista, lo fichó como una joven promesa y poco a poco fue escalando peldaños en su escalafón. Esa organización era “La orden hermética del crepúsculo de plata”, una fachada de logia masónica que ocultaba en realidad un grupo de adoradores de Yog-Sothoth y de los mitos en general. Desde hace tiempo conocen la existencia de los “hermanos de la piel” una organización muy similar a la suya pero que persiguen un artefacto llamado “El simulacro de sedefkar”, el cual les dará un inmenso poder.
Por supuesto, como competidores, no deben permitir que tal artefacto caiga en sus manos y si es posible recuperarlo para la orden pues mejor que mejor.
Gracias a “Delta Green” te has enterado de que el artefacto está desperdigado por toda Europa y que un grupo de investigadores liderados por un agente de “Delta green” ha comenzado a recuperar las partes del simulacro.
Te han ordenado unirte a ellos en Lausana, Suiza, para prestarles todo el apoyo necesario ya que siguen una pista allí, y luego regresar a Munich para informar. La “Orden” ha dado su beneplácito y ahora como agente doble esperas en el hall del hotel “Europa” de Lausana la llegada de William Scarrow y su grupo de investigadores.
"



De acuerdo con lo que había leído acerca del escenario y las opiniones de otros que habían dirigido previamente el escenario decidí hacer caso omiso de todo, incluso del consejo que pone en el propio escenario acerca de que la ciudad entera de Milán se ve afectada por el torso del simulacro de Sedefkar. Sí, es un artefacto poderoso, y como ya les afectaba a los Lórien el tener el brazo enterrado bajo su casa o cómo el torso puede afectar a los trabajadores de la Scala de Milán, tal como reza en el módulo, bien, lo asumo y me parece hasta lógico. ¿Pero que el torso afecte al caracter de una ciudad como Milán en los años 20? ni de coña, me parece rayar en lo absurdo, así pues, decidí ignorar esta típica yankilada y hacer las cosas con un poco más de lógica.



La trama principal de este escenario era encontrar la siguiente pieza del simulacro, para lo cual no tenían niguna pista. En este punto uno se da cuenta que el diseñador del escenario le da importancia únicamente a la desparición de la Cavollaro, por lo que los grupos de investigadores que se la sude su desaparición poco podrán hacer en este escenario.


Menos mal que el DM que suscribe, había previsto esto y entre la subtrama de nuestro querido Klaus y la obsesión personal del Agente Scarrow por salvar a su nuevo amor, el módulo llegó a buen puerto. Pero verdaderamente aún me asombra que uno de los peores módulos de la campaña terminara a la postre siendo de los mejor jugados, cosas que tiene el rol cuando se juega con ganas.


Como en los peores guiones de Hollywood, la siguiente pieza del simulacro aparece justo en el momento que marca el guión y los investigadores poco o nada pueden hacer para encontrarla antes.Tras mucha investigación en la Scala, buscando a la Cavollaro, los investigadores se dan cuenta que un extraño fenómeno está ocurriendo en el lugar, con misteriosos accidentes, gente que cae de repente enferma y cosas por el estilo, que gracias a su primera experiencia con el brazo del simulacro, pueden ir atando cabos.




Además, en Milán hay una facción de los hermanos de la piel muy activa liderada por Arturo Faccia, un vejestorio que ansía la inmortalidad, cual Lich, y utiliza los conjuros de que dispone para ir haciéndose transplantes de organos. Desesperado por encontrar la parte del artefacto oculta en Milán, cosa que aún no ha conseguido y viendo que envejece sin lograrlo, se ha aferrado a la leyenda local que si se canta el aria de Aída en la Scala junto con la cantante en el escenario, se obtiene el deseo más hondo.(Permitidme que no opine acerca de esto) Así que le ha robado las cuerdas vocales a la Cavollaro para lograrlo.



Por lo que al final, tras muchas investigaciones, el grupo, frustrado acude a la Scala a ver la ópera. (Que para eso la Cavollaro las había comprado para su amor y sus amigos) Y justo en el aria de la soprano, una suplente, el viejo Faccia canta con ella y en ese momento surge del fondo del escenario el peto de Radames, el protagonista masculino, montado sobre un maniquí de pectoral que resulta ser la parte del simulacro que todos buscan.






En esta parte, puse la ópera en vídeo en el portatil con el WMP y en cuanto empezó, la solapé con otra grabación de Maria Callas con el BS player y el efecto quedó cojonudo.



Cuando aparece la estatua comienza una carrera hacia los bastidores por parte de los investigadores y los hermanos de la piel, y una posterior lucha en el callejón a tiro limpio por el torso de la estatua. Es esta pelea los investigadores se dan cuenta que la vieja decrépita que acompañaba a Faccia es en realidad Caterina Cavollaro que ha sido deformada físicamente y su voz usurpada por el líder de la secta, cosa que deriva en dos incidentes importantes; por un lado el doctor Darrow pierde del todo la poca cordura que le quedaba(en sentido figurado no a efectos del juego) y comienza a disparar contra todo lo que se mueve, hiriéndo en el proceso a uno de sus compañeros. Por el otro, en un ataque de rabia, el agente Scarrow abate a los sectarios rematando a aquellos malheridos.



Sin embargo, aprovechando el tiroteo y la confusión, Faccia escapa, sin su ansiado torso, pero cuando finaliza el tiroteo y se dan cuenta de que ha conseguido huir, se oye un alarido de terror y dolor procedente de las alturas de la Scala. Pero los carabinieri (la policía) están a punto de llegar y el grupo tiene el tiempo justo de cojer el torso, a la Cavollaro y al doctor loco para huir de la escena.



Una vez en el hotel, se ponen en contacto con los familiares de la Cavollaro que se hacen cargo de ella, con gran tristeza para el agente Scarrow que se siente fracasado por no haber podido salvarla antes de que quedara tan gravemente mutilada. Y luego el grupo se reúne para decidir que el doctor será internado en el manicomio ("Sanatorio") Bellagio a las afueras de Venecia.



A la mañana siguiente la noticia del hallazgo del cuerpo del empresario Arturo Faccia sacude la ciudad, fue hallado descuartizado en lo alto del Duomo de Milán.(la catedral) Una de las primeras pistas que el grupo tendrá de las acciones de Fenalik, que primero trata de protegerles para que reúnan su ansiado simulacro.







Finalmente abandonan Milán con una sensación agridulce, por un lado con el objetivo del simulacro y la destrucción de la parte milanesa de la secta de los hermanos de la piel, y por otro lado con las víctimas de esta arriesgada misión, la pobre cavollaro y la salud mental del doctor Darrow.


En definitiva, un pésimo módulo que gracias a la labor de adaptación del DM que suscribe, modestia aparte, y de la implicación y gran roleo de los jugadores, se convirtió en uno de los mejores de la campaña.

El módulo está escrito casi como un guión hollywodiense en el que hasta el clímax final, cuando aparece el torso, no puede resolverse nada, ni los jugadores tienen ni la más mínima opción de hallarlo, tal vez para intentar hacer un canje por la Cavollaro y tender una trampa a la secta. Me pareció el peor de toda la campaña y a menos que el DM logre recomponerlo de tal manera que los jugadores tengan la sensación de que pueden cambiar el devenir de los acontecimientos, el escenario está abocado al fracaso. A veces hay que confiar en que los jugadores son capaces de trazar planes astutos y buscar soluciones a los problemas que el DM no se habia siquiera planteado.



Siguiente parada; Venecia sangrienta.

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