miércoles, 9 de diciembre de 2009

Horror en el Orient Express 6ª parte; Hacia Milán




Como complemento en la campaña, a través de nuestro foro, fui introduciendo elementos para el apoyo de la narración. Por ejemplo, les iba escaneando y posteando las partes que recuperaban del simulacro, documentos de las armas usadas en los años veinte, descripciones de las ciudades en aquella época y una breve historia del país en cuestión, que sacaba del propio módulo, auqnue con información qeu ellos mismos podían saber o averiguar sin complicación, por lo menos para que supieran dónde se metían y como estaba la situación política en esos países. Otra de las cosas que me pareció interesantes fue ir metiendo relatos de los acontecimientos vividos entre sesión y sesión, con una pequeña introducción de lo que vendría adelante. Y finalmente, tanto por decisión del DM como por circunstancias que surgían en el desarrollo de la campaña, introduje un roleo por el foro y una aventura extra entre episodios.




En el caso particular entre el capítulo de Lausana y el de Milán, puse un relato acerca de los acontecimientos ocurridos en el tren, la noche que salieron de Lausana y todo el trayecto hasta Milán, todo esto acompañado con fotos de los paisajes y paradas del trayecto. No os pongo las fotos del trayecto ya que con el nombre de los mismos, si lo buscáis en imágenes de google, encontraréis lo mismo que yo. ¡Qué lo disfrutéis!




“ A primera hora de la mañana, el Orient Express hace una parada en el pueblo de Montreux, donde sube la policía y comienza a interrogar a los ocupantes del vagón restaurante de la noche anterior. Se ha armado un gran revuelto y el intento de robo de la noche anterior, como todos ya lo llaman, se ha convertido en la noticia del día de todos los rotativos europeos. Varios médicos y sanitarios de la clínica de Montreux de la cruz roja se suben al tren y se encargan de las heridas de las personas que anoche sufrieron cortes, magulladuras y desmayos debido al tiroteo hincado en el vagón restaurante.




Según la prensa, la policía busca a un hombre con mostacho y de pelo negro que se supone, subió de madrugada al tren en Laussana y permaneció escondido hasta la noche que fue el momento que eligió para intentar asaltar a punta de pistola a unos turistas norteamericanos. Lo que este asaltante no esperaba es que los turistas se defendiesen haciendo ellos también uso de sus armas, con lo que se originó el tiroteo que acabó con la huída del asaltante que se tiró del tren para evitar ser apresado.




Tras varias horas de espera, el tren finalmente parte rumbo a Italia. La directiva del Orient Express se disculpa oficialmente por las molestias causadas y se ofrece a reembolsarles el pasaje del tren y a tratarles como clientes especiales de aquí hasta el final del trayecto. El telegrama con dicha información os lo lee el jefe del tren en persona.




Durante esa mañana, desde el vagón salón, podéis disfrutar de un buen Oporto y puros habanos mientras contempláis como el tren bordea todo el Lac Leman en dirección a los Alpes italianos. A las afueras de Montreux, pasáis junto al magnífico Chateau (Castillo en Francés) Chillón, muy famoso por los poemas de Lord Byron, enclavado en islote cercano y comunicado con tierra firme por un puente.




Poco después el tren se aleja del Lago y comienza a ascender por el valle alpino del Ródano. A ambos lados pueden contemplarse picos de granito con glaciares, docenas de los cuales están por encima de los 3000 metros de altitud. Los pueblos del valle, confortablemente anidados a lo largo de las pendientes inclinadas y cubiertas de árboles, forman cuadros sorprendentemente acogedores, convirtiendo lo que serían vistas terroríficas en hogareñas y envidiables.




Al día siguiente por la mañana, llegáis a Brigue, un pequeño pueblo medieval con unos pocos miles de habitantes, casi todos germano e italo parlantes. Durante varias horas el tren a reabastecerse de carbón para la locomotora y combustible para los radiadores. Podéis pasear por el pueblo y contemplar la antigua mansión de Von Stockalper, con sus tres torres y su patio provisto de arcadas. Aquí monta la policía italiana y comienza a revisar los pasaportes y sellar los visados. A la hora de la cena, el tren hace una pequeña parada en Iselle, donde la policía italiana desciende tras haber finalizado los trámites burocráticos de aduanas.




Recibís por la mañana un telegrama de vuestro amigo Klaus Smitten Friedrich, comunicándoos que las órdenes de Delta Green le conmina a personarse en Milán y prestaros apoyo y protección durante vuestra estancia en el norte de Italia, por lo que pueda pasar, sobre todo por si el Duque trata de terminar lo que empezó.




Durante las horas que dura la inspección y los sellados de los visados, el tren se interna en el túnel Simplon, taladrado a través de más de 18 kilómetros de granito. A poco más de 800 metros por encima del mar, el túnel Simplon es el túnel de ferrocarril alpino más largo y de menor altitud; la carretera Simplon en comparación debe subir y después bajar casi 1600 kilómetros en vertical. El túnel acaba en el interior de Italia y sigue, descendiendo el curso del río Deveria hasta la ciudad de Iselle.




Edgar comienza a mostrarse cada vez más huraño debido al estudio concienzudo del pergamino de la cabeza y la tensión entre él y Thomas es más que evidente ya que no deja de recriminarle que la pérdida de su brazo es en gran parte culpa suya. Los demás compañeros intentan suavizar las cosas pero durante más de dos días están sin hablarse.Casi a mediodía, el tren se detiene por una breve hora, para solucionar trámites de aduanas, por la carga que lleva, en la ciudad de Domodossola, una pintoresca ciudad fronteriza, capital del Valle de Ossola. Su plaza, por la que podéis pasear y tomaros vuestro primer capuccino íntegramente italiano, es famosa por su Piazza dal Mercato, que data del siglo XVII.




El tren continua ya su rodaje en dirección a Milán si más paradas en la ruta. El Orient Express continúa su camino hasta las brillantes aguas del lago Maggiore, donde la ruta abandona las montañas a favor de las llanuras de Lombardía. En lugar de los remilgados pueblos suizos, podéis admirar los más expresivos pueblos italianos a lo largo de la línea del ferrocarril, como demuestran las partes posteriores de las casas, y los tenderos de ropa tras cruzar la línea de nieve.




A menos de un día para llegar a Milán, Edgar Jennings os convoca a su compartimento. Cuando ya todos estáis sentados dentro de él, Edgar saca el pergamino de la cabeza y os relata lo descubierto, con voz sombría. “Este pergamino, amigos, fue escrito por Sedefkar el Osmanli y concierne a un objeto en su poder , el simulacro de Sedefkar. En este pergamino, Sedefkar profetiza que pronto perderá el simulacro y por ello le adora y escribe cosas acerca de él en un conjunto de cinco pergaminos.


Este pergamino es el primero de los cinco y se denomina el pergamino de la cabeza, conteniendo los pensamientos e historia de Sedefkar. Los cuatro pergaminos que faltan son el del vientre, relativo a la adoración de un ser conocido como el Ser sin Piel; el pergamino de las piernas, una colección de hechizos mágicos que afectan al cuerpo y que son las bases sobre las que se construyó el poder de Sedefkar; el pergamino del brazo derecho, un ritual que permite despertar la estatua y es la fuerza motriz del poder de Sedefkar; y el pergamino del brazo izquierdo, que contiene un ritual que equilibra este poder, un sacrificio continuo y necesario.


El pergamino es un documento incoherente e insano. El autor no ha anotado los acontecimientos de forma u orden alguno, haciéndolo difícil de seguir. La descripción más detallada se refiere a la tortura y despellejamiento de los seres humanos.”






Todos os estremecéis con el relato de Edgar y podéis vislumbrar como sus ojos brillan con un tenue atisbo de cordura, todas estas investigaciones parecen minar su cordura, pero a la vez aumentan su resolución para seguir adelante y ajusticiar a los asesinos de su querido mentor el Profesor Julian Smith.




Cuando finalmente el tren llega a la estación de Milán, vuestros ánimo están un poco decaídos, el clima en Milán es gris y la gente también parece gris, triste y perdida en la marabunta de la nueva industria. Vuestro amigo Mike Rodgers os espera en la estación y os conduce hasta el hotel, que reservó hace varios días vuestra amiga la soprano, Caterina Cavollaro, en la Galería Vittorio Emmanuelle, a pocos metros de la Scala de Milán y el Duomo, en el mismísimo centro de Milán.




“No os lo váis a creer, pero Caterina Cavollaro ha desaparecido, todos los periódicos han amanecido hoy con la noticia- os dice Mike de camino al hotel- Es increíble, toda la ciudad está conmocionada.” Mike mira a William y este frunce el ceño y su cara se torna más sombría si cabe. Este acontecimiento no estaba en sus planes de disfrutar un poco de la bella Milán. “Parece que todos estamos perdiendo cosas importantes en este azaroso viaje….”-susurra para sí un atribulado Thomas mientras se frota el muñón de lo que era su brazo izquierdo."


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