miércoles, 23 de septiembre de 2009

Un punto y aparte





En mi primer viaje a Londres, una de las cosas que más me marcaron fue que tras muchísimos años, el musical de "Cats" , mítico donde los haya, desaparecía del candelero dejando paso a otras propuestas más actuales. En sus últimos carteles, anunciando las últimas funciones rezaba el eslogan "Even the most magical things come to an end" (traducido; incluso las cosas más mágicas llegan a su fin). Un frase que ahora viene a mi cabeza cuando me enfrento a una nueva situación en mi pequeño universo rolero.












Y es que tras tres años de esplendor rolero, con un ritmo de partida semanal, de repente ha surgido un impass que me ha llevado a dejar durante una larga temporada mi asistencia a las partidas. El motivo es de índole personal y debido tanto a vicisitudes personales como a un cambio motivacional del grupo en el que me encuentro. Todo esto digamos que para ser políticamente correcto, aunque en la cruda realidad no lo es en abosoluto.




Dejando sucias intimidades aparte, digamos que he tomado la decisión de dejar el rol durante una buena temporada, que incluso puede que llegue a ser permanente, ¿Quién sabe? Aunque la tremenda colección de libros y mi frikismo interior me dicen que no será así.




¿Que repercusiones puede tener esto en el blog? Francamente desconozco la respuesta. Me siento un poco desmotivado y desilusionado con respecto al rol y puede que esto se refleje en los futuros post del blog. Aunque trato de seguir leyendo cosas, como el nuevo libro de "Supernatural RPG", cada vez que me pongo a leerlo me resulta pesado pensar que a lo mejor no lo juego en mucho tiempo/nunca, y lo dejo y me siento a hacer otras actividades, tales como leer la primera novela de la saga de "juego de Tronos" o ver un partido de fútbol americano, que para eso empezó la temporada el 10 de septiembre y me tendrá enganchado hasta el primer finde de febrero, cuando se celebre la Superbowl.


El caso es que incluso me estoy planteando deshacerme de buena parte de mis libros de rol, y convertirme en un Superseller de E-bay, pero no quiero arrepentirme más adelante y eso es lo que me frena un poco.


También esto afecta a las campañas en curso. La mega campaña de D&D que jugaba con mi paladín Dragonborn, seguirá sin mi. La campaña que estaba desarrollando para Punjar sufre un parón que bien podría ser definitivo, cosa que me entristece, pero que hay que asumir estoicamente.


Lo que si tengo claro es que las cosas han de terminar bien hechas, independiente de si acaban bien o mal, y es por eso por lo que terminaré mis post narrando la campaña del Orient Express, puede que la más grande y última de mi carrera como DM y por supuesto os contaré las últimas sesiones de Punjar y donde se ha quedado la acción de la trama.


Obviamente comentaré todas aquellas novedades roleras que me sorprendan, aunque es más que probable que comente otro tipo de cosas en los futuros post, más introspectivas y un poco más alejadas de lo que hasta ahora era mi principal hobbie.

Hay heridas que ni Galadriel puede curar.


Ya veremos que tal va la cosa, al menos dadme un voto de confianza.

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