jueves, 21 de mayo de 2009

Doctor Zhivago




El 31 de marzo falleció el compositor Maurice Jarre , creador de bandas sonoras de películas tales como el doctor Zhivago, Lawrence de Arabia, pasaje a la India, ghost o el club de los poetas muertos. Eso me llevó a poner la BSO de “El doctor Zhivago” y a escuchar esa magnífica pieza donde suena la balalaika, la cual logra transportarte hasta las estepas rusas.


Esta gran historia fue escrita por Boris Pasternak (Premio Nobel de literatura en 1957) y llevada de manera magistral al cine de la mano de David Lean. Es una de mis películas favoritas (Y también de mi amigo Nerull) y tras la noticia del fallecimiento de Jarre, tenía ganas de recordarla, analizarla e invitaros a los que no la hayáis visto a sumergiros en esta bella historia de amor durante uno de los periodos más convulsos de la historia de Rusia.

La película se rodó en 1965 y casi en su totalidad en España, gracias a su productor, el italiano Carlo Ponti. Entre Madrid y Soria se repartieron las localizaciones; Madrid para las escenas de Moscú y Soria para los exteriores, aunque el equipo viajó finalmente a Finlandia para rodas las escenas de invierno. En la edición de los Oscar de ese año fue galardonada con 5 estatuillas, entre ellas la de mejor banda sonora, aunque no consiguió las de mejor categoría. Una verdadera injusticia, si me permitís. Ese año ganó Sonrisas y Lágrimas y curiosamente, la protagonista del Doctor Zhivago, Julie Christie ganó el oscar como mejor actriz por Darling.



La película narra la historia del doctor Yuri Zhivago (Omar Shariff) que tras quedarse huérfano en la infancia, se va a vivir a Moscú con unos amigos de sus padres que tienen una hija de su misma edad llamada Tonya(Geraldine Chaplin). Yuri crece y se convierte en doctor. La relación con Tonya, pasa del cariño al amor, se formaliza y se convierte en su prometida. Paralelamente a la buena vida del joven doctor, se narra la historia de la coprotagonista Lara(Julie Christie), una joven de fuerte carácter y origen humilde que lucha por hacerse un hueco en el mundo pero que es constantemente eclipsada por su amigo, un joven revolucionario, genialmente interpretado por Tom Courtenay y que le llevaría a estar nominado al Oscar, y por el amante de su madre, un potentado llamado Komarovsky, interpretado por Rod Steiger.

La cronología de la historia va desde la Primera Guerra Mundial hasta poco después de la creación de la Unión soviética, todo el periodo que engloba la Revolución Bolchevique, un sangriento y oscuro periodo de la historia de este país.

Las vidas de Yuri y Lara se cruzan cuando ambos coinciden en un hospital durante la Gran Guerra y el amor surge entre ellos, aunque no se dejan llevar por sus sentimientos ya que ambos están casados.



Tras el regreso a Moscú, al finalizar la guerra, Yuri se topa con que el gobierno revolucionario ha tomado el poder y su casa se convierte en una comuna. Su medio hermano, Yevgraf Zhivago, convertido en un miembro de la policia revolucionaria, le aconseja que abandone Moscú por su seguridad. La familia decide viajar hasta Varikino, donde tienen su residencia de verano y refugiarse allí. Tras un duro viaje, llegan a la casa y allí comienza Yuri a escribir poesía, En uno de los viajes a la ciudad para visitar la biblioteca vuelve a encontrarse con Lara y esta vez se dejan llevar por su amor y comienzan una relación que se corta cuando Tonya se queda embarazada. Y no os sigo contando más para no destriparos el final.

La revolución rusa sirve como telón de fondo para una de las historias de amor más desgarradoras de la historia del cine, un amor lleno de desencuentros, peligros, separaciones y reencuentros, una pasión asediada por las circunstancias y con un final sorprendente y digno de una gran y trágica historia de amor.



El doctor zhivago vive atrapado entre dos amores, de dos mujeres que parecen muy distintas al principio de la película y que a medida que esta se desarrolla sus posiciones se acercan cada vez más. Un amor nace del cariño y la cotidianidad y el otro es el amor que todos en algún momento de nuestra vida hemos deseado vivir, una pasión que te inunda y que no te deja vivir hasta que eres capaz de alcanzarla, lo que en la historia se refleja como el culmen de la obra como poeta del doctor zhivago.

La película está plagada de un reparto de lujo y con unas interpretaciones sublimes. La fotografía y la partitura son excelentes y la dirección del maestro Lean se hace notar. Tal vez la excesiva duración de la película se haga pesada para algunos, pero condensar la novela de Pasternak en un película no es tarea sencilla y por eso el guionista Robert Bolt ganó el Oscar al mejor guión adaptado.



Personalmente, me quedo con dos cosas de la película que la han convertido en una de mis películas favoritas y que de vez en cuando me gusta ver de nuevo y deleitarme con ella. La primera es la fantástica pieza musical con la balalaika que suena mientras contemplamos los paisajes maravillosamente retratados por el director de fotografía Freddie Young, ganador del oscar por esta obra. La segunda es la escena final de la historia entre Yuri y Lara, poco antes de terminar la película, cuando Yuri, de vuelta en Moscú viaja en el tranvía y ve a Lara bajarse del tranvía e intenta bajarse él mismo para reencontrarse con ella. Una escena sublime y que la encuadro en mi pequeño ranking de escenas memorables de las películas de mi vida.

Es la clase de película que me estremece y me conmueve cada vez que la veo y es que las vivencias y sentimientos de los personajes traspasan la pantalla y los haces tuyos. Una historia en la que por encima de todo se habla del amor que es lo que nos mantiene a cada paso de nuestra vida.



Os la recomiendo fervientemente y también la novela del genio Pasternak la cual, sólo a comienzos de 1988 fue publicada en Rusia.

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