miércoles, 1 de abril de 2009

Las Sombras de Punjar IV historial del Rogue



Historial de Elauglyn Orly´drin

“Tu signo es ser un extraño, un apátrida, un monstruo, un terror nocturno, extraño y diferente hasta para ti mismo. Este pensamiento te ha acosado desde la pubertad y te ha servido para ser más fuerte, más duro, más cruel. Pero ese es tu trabajo, tu sino, el motivo por el que fuiste acogido, cuidado y entrenado. Serías la hoja afilada de la que se serviría tu maestro para impartir justicia, entre los suyos y los ajenos al gremio. Es por eso por lo que te llamaron Elauglyn Orly´drin, que traducido del drow significa; “El asesino drow del gremio”


No recuerdas nada de tu infancia, tan solo lo que te contó el viejo Jerome, tu cuidador, un viejo clérigo de Sehanine. Fuiste comprado como bebé por el maestro del gremio, a un precio que haría enloquecer a muchos, pero tener un miembro de tu raza como ejecutor del gremio y protegido del maestro era incalculable.





Drow, elfo oscuro, engendro de piel negra, la pesadilla que acecha… te han llamado de muchas formas, algunas de ellas por última vez, algunas con admiración y la mayoría con el miedo pintado en la cara. Eres el único de tu raza en esta terrible ciudad y eso es tu maldición y tu bendición al mismo tiempo.



Jerome cuidó de ti desde que llegaste como bebé al gremio y con fiera disciplina te enseñó todos los entresijos del gremio y a como usar tus habilidades raciales y tu presencia en beneficio propio. Al alcanzar la pubertad, fuiste presentado a tu nuevo maestro, el veterano Bet´novate, un habilidoso ladrón que estaba en la cúpula del gremio y el que te enseñó todo lo que sabes. Fue duro y cruel contigo, y muchas noches soñaste con degollarlo, pero en el fondo sabías que todo ese entrenamiento te serviría para sobrevivir en las traicioneras calles de Punjar.



Al alcanzar la mayoría de edad, Bet´novate acabó tu instrucción y te integró en su grupo, “Las dagas negras”. Fueron meses duros, donde te curtiste como asesino y perfeccionaste tus habilidades. El grupo estaba compuesto por 5 miembros y a los pocos meses de entrar a formar parte de él, Bet os presentó al sexto y último miembro del grupo, un joven semielfo llamado Amair Vol´baran, un experto arquero, entrenado por su padre, un malogrado paladín que acabó muerto en el exilio cerca de las montañas rojas acosado por las deudas y los enemigos. El pobre Amair acabó en el gremio para cumplir con el destino que su madre había pactado por él a los dioses oscuros, y al igual que tú, afrontaba un destino que no había elegido ni deseaba, por lo que inmediatamente surgió una amistad verdadera entre vosotros.




Cumplidos los 20, tu querido cuidador Jerome, al único del gremio al que has profesado cariño, falleció y su lugar, como tu consejero espiritual, fue ocupado por su aprendiz, Telegar Uth´kevir, un tiefling con el que compartiste momentos de juego y estudio en la niñez. En ese momento se convertía en tu confesor, en la única persona con la que podías sincerarte y ayudarte a encontrar respuestas a tu tortuosa existencia.




Dos años más tarde, durante una misión de “alistamiento”, te topaste con Tautul Bonecrusher, el cual se acababa de alistar al gremio a cambio de protección. Al contarte Bet la historia de este minotauro, no pudiste dejar de sentir lástima por su historia y admiración por su valentía.



Al año siguiente, te diste cuenta que Bet ya no podía enseñarte más y una sensación de ahogo, de desesperación te acosaba. Y es que poco a poco comenzabas a ser más crítico con los métodos de tu mentor y veías que algunas de sus decisiones no eran las más acertadas y que tu instinto te decía una cosa bien distinta.


Fue entonces cuando vistes al maestro del gremio por primera vez. “Hijo” te llamó “mi más preciada arma” te dijo “el ejecutor de mi justicia” te nombró. Aquella reunión fue un honor que pocos ladrones tienen alguna vez en toda su vida. “las sombras de Punjar, ese será tu grupo, al que sólo yo daré órdenes y al que sólo a mi debéis obediencia” Al oír estas palabras tu alma se inflamó y sentiste que había llegado el momento que tanto ansiabas. “La muerte será un descanso si osas alguna vez desobedecerme o agraviarme, porque la muerte será lo menos que te ocurrirá si lo haces”. “Pero gran maestro.-le preguntaste- ¿que pasa entonces con “Las dagas negras”?


El maestro alzó su mano para mandarte callar: “Bet´novate me ha decepcionado, trama contra el gremio y se cree más importante de lo que es. Tu primer encargo será relevarlo del mando y crear tu propio grupo, del cual serás responsable”Te postraste pues ante tu maestro del gremio y le juraste fidelidad y con ello sentenciaste a Bet.



Esa misma noche, en la sala común de vuestro escondrijo hallaste a Bet, meditando acerca de su próximo encargo.Te acercaste sigiloso, pero antes de llegar hasta él, notaste que te había percibido, no podías subestimarle, era una de sus principales lecciones. “veo que siempre estás listo, maestro.” Bet se giró y te sonrió maliciosamente. “He venido para despedirme y darte las gracias”“¿Despedirte, acaso abandonas el gremio?” Preguntó extrañado.“Me voy porque el maestro del gremio me ha dado mi propio grupo, que sustituirá a “Las dagas negras”.



De inmediato, con un movimiento tan rápido que apenas la vista podía seguir, le disparaste con tu ballesta de mano. Bet, saltó como un gato intentando esquivarla, pero el virote le rozó el costado, del que comenzó a manar sangre.Sin apenas percibir el dolor, Bet adoptó una postura defensiva y desenvainó su espada y su daga, pero en respuesta, todo su cuerpo se vio rodeado de llamas azuladas que perfilaban su figura.“Apestoso drow de sucios trucos” dijo en un susurro mientras lanzaba hacia delante su espada corta en un ataque a fondo hacia tu pecho. Apenas a centímetros de tu pecho, su mano se detuvo, al oírse un zumbido. Su mano quedó inerte y la espada cayó de su mano. Una flecha adornada característicamente atravesaba su mano. Ese fue el único momento de duda en el rostro de Bet, el cual aprovechaste para disparar otra saeta de tu ballesta, que perforó su garganta, causándole una muerte casi inmediata.Bet´novate yacía desmadejado en el suelo, en un charco de sangre.



Unos pasos sonaron a tu lado y volviste la mirada hacia Amair, tu amigo semielfo.“Ahora eres el líder de las sombras de Punjar, pero espero que no olvides que lo que contemplas ante ti, puede ser una visión del futuro” Dijo en un tono sombrío, más de tristeza que de amenaza.“No te preocupes, al menos yo me he rodeado de amigos, tan miserables e infelices como yo……
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