viernes, 31 de octubre de 2008

Día sin Rol

A diferencia de muchos viernes, hoy no hay rol, y no puedo evitar sentirme raro, como si me faltase algo. Y es que desde principios de año, decidimos establecer el viernes como día sagrado del rol, y es algo que hemos cumplido a raja tabla, obviamente con las salvedades de vacaciones con la familia y causas de fuerza mayor.



Sin embargo, los días que al final no jugamos por ausencias y contratiempos de última hora, me quedo bastante desilusionado. Toda la semana esperando que llegue el viernes para reunirnos delante de una mesa, nuestro battlemap extendido, la pantalla del master ocultando los secretos de la noche, las hojas de personaje frente a los jugadores y todos eligiendo los dados para utilizar en esa sesión. En la nevera nos esperan los refrescos y en la mesa de la cocina, el picoteo y la cena, que suele ser siempre algo especial, algo que no todas las noches tomas para cenar.



Estas cosas consiguen llevarme atrás en el tiempo, mejor que el coche de "Regreso al Futuro", y me hacen sentirme joven y estoy seguro que son lo que me mantienen tan joven.






Dedicar al hobby 19 años y sentir, sesión tras sesión, las mismas sensaciones es genial, una experiencia tántrica. Hace que las cosas sean mejores la semana siguiente y que siga esperando que llegue el siguiente viernes para volver otra vez a meternos en la piel de nuestros personajes y vivir aventuras sin parangón.


No puedo imaginarme una vida sin hobby, sin nada que hacer, salvo tareas insulsas. El hobby ha dedicado gran parte de mi tiempo y le dedico un rato siempre que puedo. La gente sin hobby me resulta aburrida, con toneladas de tiempo para perder en cosas sin sentido.


Y hoy, a pesar de no tener mi sesión semanal de hobby, pues aun así, en estas líneas le dedico parte de mi tiempo y de mi pensamiento.

Verdaderamente disfrutamos como enanos de nuestro hobby....

jueves, 30 de octubre de 2008

Ravenloft

 

"Listen to the creatures of the nigth…what a beautiful music they made” Dracula, Bram Stoker.

El atractivo de las ambientaciones de terror siempre tuvieron un atractivo especial para mí. Es una de las razones que guió mis pasos hacia “la llamada de Cthulhu” y otros juegos de horror más bien nefastos, como el infame “Kult”. Es por eso, por lo que tal vez, en cuanto en español se editó la caja básica de Ravenloft, no dudé ni un instante y me la pillé casi antes de que la pudieran poner en la estantería de la tienda.


Hay que decir, en honor a la verdad, que la edición española estaba muy bien cuidada aunque es verdad también, que hicieron un batiburrillo de ediciones inglesas para crear la edición española, por lo que, si te enteras de esto, terminas un poco decepcionado a largo plazo.

Sin embargo, mi recuerdo es dulce como la miel. Lo primero que vi al abrir la caja básica, casi como si abriese el mismísimo ataúd de Drácula, fue la pantalla con ese diseño similar al de una lápida de mármol, tremendo efecto sin duda. La conservo en perfecto estado y para mi es la mejor de todas las que produjeron en español. Luego ojeé los dos libros que venían en su interior, el que hablaba de la ambientación y el de los dominios que componían las tierras de la bruma, con unas portadas de gran calidad gráfica. El mapa desplegable de Ravenloft estaba bastante bien, aunque su calidad no fuese tan buena. Y finalmente hallé el mazo del Tarokka, esas cartas para leer el futuro y dar momentos de ambientación memorables, dando ese toque que sólo las campañas de Ravenloft tienen.










Verdaderamente no fue mucho lo que publicaron en español de Ravenloft, ya que tras la caja básica, tan solo publicaron los módulos “Fiesta de Goblins”, una traducción un tanto peculiar del original “Feast(banquete) of Goblins” para personajes de nivel 4-6 y posteriormente “Ship of horror” para personajes de nivel 8-10. Imagino que el motivo fue porque esta caja básica, también reeditada en inglés, era acompañada en la edición anglosajona por estos módulos de referencia RA 1,2,3 del que faltó por traducir y publicar “Touch of death” que debía ser el 3º de la serie, aunque estaba diseñado para niveles 3-5. En mi opinión, una auténtica cagada editorial, tanto al otro lado del charco como aquí en España.



















Y es que cuando uno inicia un nuevo mundo de campaña, agradece tener módulos de primeros niveles para ir desarrollando la campaña propia. Pero en fin, los editores en su inmensa sabiduría? Sabrán porque lo hicieron. De todos modos, en el libro de campaña se hablaba de un acontecimiento cataclísmico que transformaba la faz del semiplano de las sombras, unos 7 módulos, que si se jugaban por orden te volvías loco, ya que saltaban de niveles altos a bajos como si nada, convirtiendo la campaña en un absurdo total. Además, como siempre, en España la cosa llegó tarde y al poco se empezó en los USA con los nuevos suplementos que ya partían del hecho de que ese acontecimiento se había producido y publicaban módulos que se desarrollaban en regiones que no aparecían en la caja básica española. Un pifostio de padre y señor mío que te volvía loco si poseías material en español y en inglés, cosa que al tiempo me pasó a mí.

Ahora bien, si como yo, te la suda el tema de la oficialidad y te quedas con la esencia misma de las cosas, dándole tu toque personal, pues entonces ahí empezarás a ver la luz. Mi campaña comenzó con un módulo de factura propia y poco a poco fui intercalando módulos oficiales y míos, para crear una continuidad temporal en la campaña que fuera creíble. Y es que los módulos de Ravenloft están creados como aventuras independientes o breves campañas que luego resultan muy difíciles de conectar con otros módulos oficiales para crear una campaña.

Lo mejor de Ravenloft siempre ha sido tanto la ambientación como la historia del módulo, alejándose bastante del típico sajar y pinchar del D&D. Las tramas están bien construídas y los villanos están tan definidos que incluso la aventura se puede leer cual novela. Es por lo que hay que cambiar el chip a la hora de introducirse en esta ambientación.

Una de las mejores escritoras de módulos de la extinta TSR, fue Lisa Smedman, que tuvo una producción prolífica, tanto que incluso arbitré un módulo diseñado por ella, de ambientación Ravenloftiana, que publicó en la Dungeon, y aún tengo módulos suyos sin arbitrar, pero estoy seguro de que cuando lo haga, tendrán un éxito seguro.

La época en la que descubrí y jugué a Ravenloft coincidió con la edición de Advanced Dungeons&Dragons y jugamos bastantes módulos, hasta que el paladín del grupo y su propia cabezonería les llevó a intentar masticar más de lo que cabía en sus bocas y eso precipitó la campaña hacia un final repentino y sangriento. Cosas del rol.

Con el tiempo, ya con la 3.5 D&D en el ocaso de su vida y absorbiendo a nuestro grupo rolero, no me quedó más remedio que adaptar los módulos viejos de 2ª para comenzar la campaña y otra vez volvimos a quedarnos al principio de la campaña cuando llegó la 4ªE y todas nuestras campañas recomenzaron con esta edición. Una pena ya que habíamos empezado otra vez con fuerza y la campaña estaba resultando muy interesante y nos acercábamos a la reedición del mítico “Castle Ravenloft” titulado para esta edición “Expedición al Castillo Ravenloft”.

 





























Al menos trataré de readaptarlo, una vez más, a esta nueva edición, el gran clásico de 1983 de Tracy y Laura Hickman, que ya fue readaptado para 2ª ed. con el título “House of Strad” y vuelto a reeditar en edición Aniversario de Plata. Es un módulo atemporal del que emana toda la campaña de Ravenloft.





















En 1985 editaron “House of Gripphon Hill” la segunda parte de “Ravenloft”, con una de las portadas más poderosas jamás editadas.



Y en 1990, debido al éxito de estos dos módulos, salió publicado “Realm of terror” el inicio del set de campaña de Ravenloft al que seguidamente acompañó “Forbidden Lore” y que posteriormente fueron ensamblados para formar la caja básica, con algunas cosas que quitaron, “Ravenloft Campaing setting” publicado en 1994.




















Finalmente, en 1997, con la publicación de “Domains of Dread” la faz de el semiplano del terror cambió para siempre, introduciendo muchas nuevas zonas y adaptando la campaña a las nuevas reglas del sistema, hasta que TSR desapareció bajo el gigante Wizard of the Coast. Menos mal que gracias a páginas Web como http://www.kargatane.com/ los aficionados pudieron seguir adquiriendo nuevo material y seguir imbuidos en una de las mejores campañas creadas bajo el auspicio de TSR.



Como spin-off de la saga Ravenloft también tenemos toda la saga de “Masque of the Red Death and Other Tales” con ambientación en la decada de 1890 y que personalmente me pillé todo lo publicado, ya que es una época en la que la falta de tecnología y el haber todavía muchas zonas del mundo aún salvajes y por descubrir hace que la mente del contador de historias trabaje febrilmente tejiendo tramas oscuras que se convierten en tardes de juego inolvidables. Ya hablaremos en otro post de este gran Spin-off de Ravenloft.



Por suerte, los fans más acérrimos tenemos la opción de conseguir todo lo publicado en pdf en tiendas como http://www.paizo.com/ o bien por la mula. Incluso para coleccionistas como yo que tenemos muchos suplementos en papel, tanto en español como en inglés, no podía ser de otra forma el intentar conseguir una copia de la edición del clásico I6 Ravenloft, y finalmente, el año pasado, me hice con una. Un pequeño tesoro que guardo para mi segunda generación de roleros que poco a poco voy adoctrinando en casa.


jueves, 16 de octubre de 2008

Runequest


Diecinueve años, se dice pronto, pero es mucho tiempo. El Runequest entró en mi universo rolero por la puerta grande, la de los primeros amores, los nuevos amigos, el bachillerato, una mezcla de romances y rol.

A diferencia con “La llamada de Cthulhu”, el Runequest fue un juego que explotamos hasta la saciedad y en el que, tanto mi colega Paco como yo mismo, arbitramos innumerables sesiones hasta agotar todo lo publicado en español y los módulos de factura propia.

La primera vez que me adentré en el sistema de Runequest fue en mi segundo año de instituto, cuando me ofrecieron participar en una partida con gente veterana, tal vez llevaran unos meses más que nosotros de roleros, a un juego de rol de ambiente fantástico medieval, llamado Runequest. Por aquella época estaba inmerso en la lectura de
las Crónicas de la Dragonlance y hacía dos años que me había leído por primera vez (y ya van tres) el Hobbit y el Señor de los Anillos. Además de haber leído muchos libro-juegos, aquellos míticos de “Elige tu propia aventura” y de los que muchos masters noveles sacamos nuestros primeros módulos. Por lo que mi gusto por la fantasía fantástica medieval, como la denominaron los editores, había crecido hasta límites insospechados.
Elegí hacerme un personaje enano y aunque sólo jugué esa vez con él, ya que la aventura era auto conclusa y sólo de captación de jugadores, fue una tarde de juego memorable y la recuerdo como de las mejores que jugué.

Tras esta velada corrí a comprarme los libros de Runequest, el básico y el avanzado, y comencé a crear mis propias aventuras. Aquella época fue la del “Boom” de Joc International y me pareció a mi, y creo que a la postre fue así, la época dorada del rol traducido en nuestro país, ya que la lista de juegos comenzó a engordar de manera progresiva, dejando el mercado atiborrado de juegos de rol en castellano.
El Runequest, y por definición el rol, me abrió las puertas a un gran grupo de amigos que compartían la misma afición. 2 de BUP fue un año glorioso, de descubrimientos, de nuevos amigos y de aventuras inolvidables, todas ellas enmarcadas bajo el universo del rol.
Con el Runequest jugamos suplementos que incluso ahora me parecen inolvidables, “El abismo de la garganta de la serpiente” con su acojonante portada, lo jugamos en la mesa de la cocina de la casa de un colega, donde conocimos al mítico “guarro”, un jugador que se caracterizaba por su gran habilidad para sacar críticos con los dados, el apodo creo que era del parvulario y no correspondía a la realidad, pero bueno, ya sabéis lo que pasa con los motes, fáciles de poner, imposibles de quitar.
Fue una campaña inolvidable, aún recuerdo la impaciencia y las ganas de jugar el mismo día de la partida.

Poco después, yo mismo jugué una de las campañas más míticas de Runequest, la mía propia, durante el verano de 1990. Recuerdo jugar toda la tarde en mi habitación, en la mesa de Ikea que me compraron mis padres para estudiar y que se convirtió en la mesa del rol. Por la noche me pasaba, hasta la madrugada, escribiendo la siguiente sesión que jugaríamos al día siguiente. Fue agotador, pero inmensamente gratificante, tal vez fue ahí, en esas tardes calurosas de verano donde se forjó nuestra pasión por el rol, que aún nos dura.

Otra campaña, esta breve, que recuerdo con mucho cariño, fue la de “Los vikingos”, apenas unos 6 módulos en los que el grupo se enfundó las pieles, el escudo vikingo y el casco con cuernos. Algo muy histórico, rolero y que tras ver, años más tarde la película del “Guerrero nº 13”, nos hizo exclamar a todos: “YA YA Fersdemän”.
Y finalmente, no podía dejarme en el tintero, la campaña de Paco, que tras arbitrar con gran éxito “El abismo de la garganta de la serpiente” nos condujo a todos hasta “La isla de los grifos” uno de los mejores suplementos jamás escritos para Runequest. Aquí nuestros personajes, jamás olvidaré a Sir Garrick Westmoreland, llegaron hasta lo más alto que las reglas nos permitieron y terminamos retirándolos con todos los honores, algo que en muy pocos juegos y campañas ha vuelto a ocurrir, por lo que siempre será tan especial.

Tras la
decadencia y falta de suplementos de Joc y la aparición en nuestro universo rolero del Advanced Dungeons & Dragons, el Runequest pasó a las vitrinas y luego al olvido. Aunque hace unos cuantos años intentamos un revival que apenas nos dejó unas cuantas sesiones de auténtico Rune. Pero la magia había desaparecido y retornamos como hijos pródigos al malditamente comercial D&D
Pero bueno, como ya os he dicho, diecinueve años son muchos, y nosotros, los roleros, somos muy obstinados, y hace poco comencé a recuperar los suplementos de Runequest, que se habían deteriorado y que por problemas de mudanzas y poco espacio, había donado al vertedero. (si ya lo sé, soy un sacrílego por no haberlos guardado, polvorientos y mohosos, pero es que soy así de voluble). Obviamente, en Pdf tengo todos los suplementos en español y un puñado más en inglés, que para eso hemos mejorado nuestro nivel con los años. Pero me hacia ilusión volver a ver en mis nuevas y flamantes estanterías Billy, esos juegos a los que he dedicado tanto tiempo de mi vida, y no podía faltar el Runequest.
Es increíble como después de tantos años aún se puedan encontrar suplementos de la extinta Joc International.
Hace poco, reuní a un grupo de osados roleros, amantes del vintage, y hemos jugado una primera aventura, que espero sea la primera de muchas de este nuevo revival de nuestro amado Runequest.
Pues sí, diecinueve años son tantos……y a la vez tan pocos cuando se trata de Rol.